¿Vomitaré hasta que muera?

¡Mira!, estoy regorda...

¡Mira!, estoy regorda...

 

A decir verdad yo decidí tener esta enfermedad… La primera vez que me autoinduje el vómito debí tener 15 ó 16 años… Había comido como un cerdito así que se me hizo una buena opción eso de “eliminar las calorías” vomitando… En ese entonces debí hacerlo contadas ocasiones, pues me daba mucho asco y la sensación de nauseas constantes, luego de vomitar, me desagradaba bastante. Así que sólo vomitaba cuando había comido demasiado.

 

Durante mi infancia fui una niña podría decirse que incluso flaca. Aunque nunca faltaron los comentarios referentes a la importancia de mantenerme en línea. Cuando tenía aproximadamente 8 años. Un tío hizo un comentario, que quizá él consideró inocente, pero que a mí me hizo una marca no sólo en el corazón, sino también en la autoestima… Habíamos dejado de vernos durante vacaciones. En cuanto me vio llegar exclamo: “Frida!!! Nada más sales de vacaciones y te inflas, Bueno, nada más que vuelvas a la escuela volverás a bajar”.

 

Quizá para él fue un comentario sin relevancia alguna, aunque no fue por supuesto ese mi caso… A los 14 años más o menos empecé a subir de peso. Mi familia y padres me insistían que bajara de peso con argumentos como “Cuando bajes de peso, serás lindísima” “Cuando bajes de peso, traerás a muchos chicos tras tus huesitos” (Bien decía huesitos…) “Cuando bajes de peso…”, “Cuando bajes de peso…”, “Cuando bajes de peso…!!!” Uuuuufffff eso por supuesto aunado a mensajes indirectos de mi padre donde me decía tonta, ignorante, etc. 

 

AUTOESTIMA DAÑADA

 

Y bueno… lógicamente eso terminó con mi autoestima. Afortunadamente en la escuela nunca me molestaron por estar gorda. Lo cual me hace pensar que en realidad mis padres exigían demasiado. Necesitaban que fuera la hija ejemplar en el aspecto físico. Entonces empecé a angustiarme de una forma increíble. Recuerdo una ocasión que salimos de vacaciones a provincia; fuimos a visitar a la familia… Llegamos a Camaná y yo me sentía bastante bien, pues constantemente me llegaban arreglos florales, cartas, etc de los chicos del lugar. 

 

Pasados dos años aproximadamente (durante los cuales por supuesto tuve a mi madre, padre, familia y amigos de la familia sobre mí para que bajara de peso) regresé a visitarles. Una amiga y yo fuimos a la disco. Comenzamos a bailar y llamamos la atención de un grupo de chicos del lugar por nuestra forma de bailar. Así que uno de ellos se acerco a mí. Y dijo… “te parece si bailo contigo y que mi amigo baile con tu amiga???” A lo que accedí. Poco después; otro chico (del mismo grupo de amigos) se acercó a mí y luego de charlar un rato, relacionar situaciones, personas, etc Mencionó… “Claro!!! Yo te conozco!! Eres la chica que traía loquitos a todos los chicos de aquí hace dos años… Pero bueno… es que no te reconocí porque estabas más delgadita…”. 

 

EMPEZAR A VOMITAR

 

Luego de eso llegué a casa y comencé a golpearme el abdomen frente al espejo y lógicamente también a llorar. Y me prometí a mi misma que bajaría de peso a como diera lugar. Un día escuchando el radio, descubrí que eso que hacía yo esporádicamente se llamaba bulimia, que era una enfermedad y habían chicas que perdían kilos y kilos dejando de comer. Metiéndose laxantes, diuréticos, pastillas, haciendo ejercicio, etc. Que comías lo que querías, ibas a vomitarlo y listo!!! Todo resuelto!!! Por supuesto este no era el mensaje que daban en dicho programa. 

 

Comencé a dejar de comer, (aunque lo más que llegué a aguantar sin alimento fueron 3 días) Así que me inclinaba más por la opción de comer y vomitar. Que podían ser hasta 12 veces en un día. Claro… cuanta cosa me llevaba a la boca; terminaba en el w.c. Al principio era demasiado difícil, pues me daba muchísimo asco, detestaba esa sensación de vacío en el estómago y las nauseas que te quedan luego de hacerlo repetidas ocasiones en un sólo día resulta desagradable. Pero bueno… no me importaba porque finalmente era para una causa noble, o así lo sentía yo. 

 

Aunque me desesperaba a veces porque me costaba trabajo vomitar o en ocasiones me daba miedo a sensación que provoca el esfuerzo, que terminaba con un dolor de garganta espantoso y en un par de ocasiones el cepillo con el que me provocaba el vómito salió con algunas gotas de sangre lo cual me asustó un poco, pero en cuanto me miré e el espejo dije… *qué susto ni qué nada!!! Lo que sea por bajar de peso. Hasta la muerte si es necesario!!! No te puedes, ni te vas a morir gorda”. 

 

Finalmente el esfuerzo y el sufrimiento, o la desagradable amargura de la bilis en cada visita al baño luego de haberlo depositado todo en él, bien valía la pena… Iba a ser bellísima cuando bajara toda esa asquerosa grasa. Y así estuve por varios años… De repente lograba bajar unos kilos cuando ayunaba. O controlaba las calorías. (300 ó 400 al día). Pero en realidad era más que nada “mantenerme” o incluso subir de peso. Pues cada vez que uno vomita, o deja de comer, el cuerpo (nada tonto) se percata de que no le estamos alimentando o le quitamos lo poco que introducimos en él. 

 

DURO

 

Un amanecer en el buscama rumbo a Lima, me hizo cambiar mi visión. Al igual que el amor de un chico (en ese momento) maravilloso. Y creció en mi la necesidad de estar bien. Así que reafirmé mi deseo de bajar a la buena. Y bueno… deje de vomitar por un tiempo, pues estaba ya yendo al gimnasio diariamente 4 hrs. Tomaba litros y litros de agua. Me aplicaba unos supositorios para sudar más, pastillas (que por cierto me provocaban angustia y taquicardias) Desayunaba y almorzaba Slim Fast… A veces lo tomaba también por la noche o bien me servía una taza de arroz hervido. Pero no fue hasta que busqué ayuda médica que no empecé en serio a tratar de sanarme.

 

Pero llevo ya desde Febrero de este año con sólo 3 vómitos y una recaída de cortes. Me da pánico comer. Me restrinjo demasiado. Mi equipo de médicos y yo, coincidimos en que lo mejor es ingresarme a la clínica de trastornos de alimentación. Por lo que el próximo lunes 11 de mayo me internarán por al menos un mes. Pero estoy dispuesta a no salir de ahí hasta que no esté completamente recuperada, ojala lo logre…

 

Dido-White Flag

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