• Uno llega, uno se va

    Por: Sarko Medina Hinojosa —¡Ayuda! —¿Qué pasa? —Esta chica está que se muere, parece que se le complicó el parto —dijo el taxista. Lucio, técnico en enfermería en la posta “Virgen de la Asunción”, con rapidez abrió la puerta trasera del vehículo. —¡Seño Maritza!, ¡tenemos una emergencia, tengo una cabeza de bebé a la vista!…