• Las hadas madrinas no tienen buen plan de jubilación

    “Toc toc” —¿Quién es?—pregunta la niña. Detrás de la puerta aparece una Hada Madrina. —Te he estado esperando desde siempre. —Sí, pequeña niña, lo sé—contestó la alada señora, algo pasada de kilos con el rostro cansado y un vestido que tuvo mejores tiempos. —Ahora estoy aquí porque blablabla, ya sabes el resto, espero que me…