• El Comecuentos: Hombres en el Mercado

    La diferencia entre el perejil y el culantro es que el primero tiene las hojas terminadas en redondeces mientras este último las tiene puntiagudas. Cosas como esas son las que debes recordar en el mercado, porque si no te das cuenta, te dan otra cosa y en casa terminarán regañándote. La Feria El Altiplano queda…


  • EL COMECUENTOS: Chupes para el frío

    En Arequipa, como en cualquier ciudad del Perú, hay una tradición por los caldos o chupes que se preparan para cada día. Cuando uno va a un restaurante a buscar su menú diario, la entrada casi siempre tiene algún potaje líquido, rebosante de carne y verduras. Para estos días de frío son insuperables. Algunos de…


  • EL COMECUENTOS: Sembrar para no cosechar, una alegría inesperada

    En la selva peruana se come la yuca a montones. Se usa en vez de papa para una variedad de platos. En mi vida hubo dos épocas en que era lo que más comía en el día. La primera época fue allá en Villa Rica, en el maravilloso año que pasamos con mi madre en…


  • El Comecuentos: Los repollos psicodélicos

    —Aló mamá, que tal ¿Una pregunta, te acuerdas como se llamaba la señora que hacía los repollos rellenos de manjar allá en Cotahuasi? —Hola hijo, esa es la señora Libia, viuda de Mogrovejo. Ella pues hacia esos ricos panes de azúcar que ya nadie hace igual ahora. También hacía los alfajores de tres pisos con…


  • La Respuesta

    Fue directo a ella, sin miedo, cruzando todo el parque, con los metaleros a un costado, los skeaters al otro, los reguetoneros a una esquina, con los abuelos criticadores, las tías del rosario, la doña de los caramelos y el tipo que hace caricaturas, el pastor evangélico, los niños en su bicicletas, los que grababan…


  • La doble moral te ganó Juancito

      Tu hija vino un día con un problema grave que produjo un cisma en tu hogar. Quisiste regañarla, pegarle, insultarla por lo que hizo, pero no pudiste Juancito, nunca pudiste ser muy rudo con tus hijos, no les prohibiste nunca nada, ni tampoco evitaste que salieran cuando no debían o regañarlos cuando sabías que…