• Desde hoy… ya no me pegarás

    Sé cómo llegaste a mi vida, en medio de mi adolescencia, a pintarme colores a las tardes tristes, antes de llegar a casa. Esa misma casa donde mi padre golpeaba a mi madre cada vez que se emborrachaba. Ilusa de mí, en las lágrimas sordas de mi madre no veía repudio al agresor, solo conmiseración…


  • La búsqueda

    Julia se levantó ese día con la convicción que no volvería a su casa sin haber encontrado a su hijo. Eran dos semanas que estaba desaparecido y nadie sabía nada de su Nicanor. En la comisaría, al cuarto día de no habido, llegó con la esperanza que alguno de los guardias de verde la acompañara…


  • ¡Viva! pero, ¿Por cuanto tiempo?

    El comienzo de todo es cuando mi mamá alquila su tienda en la avenida Santa Ana 237 a la familia Noa Flores. Vivimos en Cotahuasi, capital de la Provincia de La Unión y por allí el alquiler no es tan caro. Así es que mi madre le arrienda a la señora Yanet la tienda a…


  • Virginidad salvada

    Marcos amaba con todo el corazón a su enamorada Lizhet. ¿Cómo lo sabía?, fácil, porque cuando su mente empezaba a sentir cosas tranquilas al pensar en ella, era el chico más feliz de Independencia. Inconscientemente sonreía y hacía bromas bobas en frente de su amada para que se ría y después irse tarareando una canción…


  • El costo del “Sí” de Mariana

    Ella es Mariana y quiere ser feliz. No quiere escuchar más gritos y reclamos. Quiere ser moderna, linda, chévere y por eso hace dietas que no le resultan y viste politos chiquitos y pantalones apretados. Ella quiere estar a la moda para que la quieran. Le molesta donde vive porque piensa que debe existir algo…


  • La doble moral te ganó Juancito

      Tu hija vino un día con un problema grave que produjo un cisma en tu hogar. Quisiste regañarla, pegarle, insultarla por lo que hizo, pero no pudiste Juancito, nunca pudiste ser muy rudo con tus hijos, no les prohibiste nunca nada, ni tampoco evitaste que salieran cuando no debían o regañarlos cuando sabías que…


  • Negocio de papel periódico

    El hambre atenaza a las doce de la noche y no hay nada que pueda comer. La calle solitaria es su amante secreta y la hace suya. En su espacio vital de una cuadra tiene que trabajar vendiendo pasta básica de cocaína, así que el hambre puede esperar. Se le acercan de uno en uno…


  • La velocidad en la sangre

    Su  pasión por la velocidad es legendaria en los “piques”, desde que se hacían en la avenida Avelino Cáceres. El muchacho es el más atrevido, el más guapo, el mejor. Llega con su sixpack de cervezas, se baja de su moto y saluda con un gesto altanero a todos los “chiquilines” que ya empiezan a…