• Una historia antes de Navidad

    Sarko Medina Hinojosa Hay tres personas que se encontrarán en vísperas de Navidad, pero aún no lo saben. Llueve en la ciudad, eso sí lo saben y sienten. Antonieta sale de su trabajo ese 24 a las 6 de la tarde pensando en los varios regalos que debe comprarle a su pequeña Nanda. “Debe”, es…


  • El Comecuentos: Historia de una pistolita

    Dicen que me parezco a Mathias cuando niño. No creo, mi hijo es guapo, alegre e inteligente. Yo no me recuerdo tanto así, aunque, mis tías queridas de mi gran familia Medina, amigos de mi madre, mis tías Mercedes y Vicky y Julia, mi madrina Brinda, me recuerdan así. Quiero creerlo y para eso, apelaré…


  • La culpa redonda

    Abel era adicto a escuchar las historias de su papá como presidente del Club Juventus. Varias camisetas blancas y negras se encontraban colgadas en el ropero y como regalo de ocho años, le dio una pelota original Mikasa FT-5. La miraba extasiado, contaba sus triángulos negros y blancos. Era de segunda, a ojos vista estaba…


  • Cuento: La verdadera historia del Conejo de Pascua

    —Papi tú me contaste la historia del Conejo de Pascua, pero no recuerdo cómo era. —Sí Mathias, te acuerdas que te conté que un conejito se quedó dentro del sepulcro de Jesús y cuando él resucitó y los ángeles movieron la roca de la entrada, salió corriendo a contarles a todos el milagro. —Ummmmh, pero…


  • 330. La bicicleta

    Era una bicicleta Goliat serie Bronco, de segunda generación en montañeras, con 18 cambios, cachos y suspensión delantera. Lo más bello era que estaba pintada de blanco en fondo, con grafitis en líneas aleatorias de colores fosforescentes, pero de aquellos chéveres, no verdes ni amarillos, sino violetas, fucsias, rojos… Sin pensarlo le puse de nombre…


  • 332. Recuerdos (I)

    «Eran dos amigos: Juan y José. Los llamaban “Los dos Jotas”. A pesar de ser buenos amigos, a veces ocurrían riñas y a eso se debe esta macabra historia. Juan una tarde consultó a un amigo qué debería hacer para no tener problemas con José. Él le dijo —Consulta con…» Así empieza mi primer intento…


  • Sobre héroes y milagros

    Quiero contarles la historia sobre un héroe. Estábamos un fin de semana mi familia en la playa de La Punta en Camaná en febrero de este año. Alrededor del mediodía los gritos desgarradores de una mujer nos alertaron que algo pasaba. A un costado nuestro un hombre colocó a un bebé en una de las…


  • Creciendo con Mathias: Los deseos y la Luna

    Desde hace algunos días me encanta que mi Papá me hable de la Luna. Me cuenta que está muyyyyyyy lejos, pero que está presente, casi cerquita, en muchas cosas que hacemos. No entiendo todo lo que me cuenta, pero sé que algo tienen que hacer con la agüita de los mares y como los marineros…


  • Para un bravo siempre habrá otro más bravo

    Lo esperó a dos cuadras de su casa, justo en ese callejón estrecho y oscuro entre los dos edificios de departamentos. Con su metro con cuarenta centímetros no causaba miedo, quizá ternura, MÁS con esos lentes de medida. Era la clásica imagen del niño al que golpean en el recreo y le quitan el dinero…


  • Retroceder… ¡Imposible!

      La cosa va bien, has caminado sin encontrarte con nadie desde tu casa hasta la tienda y estás de regreso. Es un pueblo nuevo, no conoces a nadie. Los primeros días evadiste con maestría a varios posibles contrincantes y adversarios, chicos de tu edad que podrían atacarte solo por el hecho de ser tú…


  • Creciendo con Mathias: El olor a la felicidad

    Mi mami tiene el olor a la felicidad. Claro, dirán que yo, como un niño pequeño, no sé que es la verdadera felicidad, porque no he vivido ni he experimentado muchas cosas en mi cortita vida. Pero, vamos a ver: ¿Qué es la felicidad?. Unos me dirán que es comer. Claro, ustedes podrán comer muchas…


  • La palabra que no existe

    La cantante paseaba entre los pabellones del cementerio en pleno domingo, Día de las Madres, cuando divisó a un posible cliente. —Señora ¿Quiere que le cante algo a su madrecita?, hoy por el Día de la Madre tengo rancheras de Juan Gabriel, o si quiere alguna de Roberto Carlos, canciones de José José, usted dígame…


  • Mamá… ¿Soy malo?

    El niño, aprovechando un silencio prolongado en la mesa después del almuerzo preguntó: —Mamá… ¿Soy malo? —¿Por qué piensas eso hijo? —Es que así lo siento, no sé, a veces pienso que por eso me porto mal y te hago renegar, que por eso no tengo amigos y nadie me quiere. A veces me siento…


  • ¡Hasta luego amiga!

    Yo no sabía que se iba una gran amiga de mi familia. Me tomó por sorpresa la noticia. Deben saber que para un niño como yo de casi TRES años, pues hacer amistades es importante, no a cualquiera se le regala una gran sonrisa o un abrazo, no señor. Para hacerme amigo de Regina, pasó…


  • Los huecos en el balcón

    Un zumbido despierta al pequeño. La puerta al patio interior (y a las escaleras) no estaba bien trancada…


  • Treinta minutos perdido

    Ya habían pasado quince minutos desde que envió a su hermano pequeño a comprar chicha. La casa donde siempre adquirían la “cantarilla” del líquido refrescante hecho de maíz morado, no distaba más allá de dos cuadras. En menos de diez minutos se hacía el recorrido. ya eran veinte minutos ya.


  • Entre los segundos

    El niño está encerrado en su cuarto. Allí, acurrucado contra la pared, un sudor frío le baja por la espalda. El niño siente el peso insoportable del arma que sostiene con las dos manos, mientras, murmura una oración sobre un ángel de la guardia y su dulce compañía. El fierro es una automática calibre 38.


  • ¡A mi hermanita no la tocas!

    —¡Hola! —Hola pequeño, bienvenido. —Ummmh no estoy seguro, pero quisiera saber si mi hermanita está bien, no la veo por ninguna parte aquí arriba. —No te preocupes, gracias a ti a tu hermanita no le pasó nada. —Ahhh bueno… ummmhhh. —¿Quieres saber que te pasó a ti? —Sí, es que siento que no la volveré…


  • Nadie te enseña a ser padre

    Nadie te dice que sus lloros serán dagas profundas que te rebelarán el alma y querrás destruir la mitad del mundo buscando culpables sin saber que a veces un beso tuyo es mejor que la penicilina. Nadie te cuenta que pasarás horas escogiendo su nombre y que al final de repente ni escojas el que…


  • Líbrame de mis cadenas

    …Segundos antes la muerte era su destino, lanzado contra el vacío del abismo de la calle por ese hombre que nunca le dijo “hijo”. Ahora, en un incomprensible estado, el tiempo detenido, su cuerpo que lentamente caía, cambiaba. Él cambiaba…


  • La promesa

    —Abue ¿Porqué el sol se oculta? —Para recordarnos hijito que todo tiene un final y que debemos vivir intensamente cada momento, pero también nos recuerda que, a pesar que va oscureciendo, existe la promesa de que habrá siempre un nuevo día para intentar salir adelante. —Abue… sabes muchas cosas ¿Porqué? —He vivido muchos atardeceres hijito,…


  • Libro del autor en Amazon

    Para todos aquellos que quieran adquirir el libro «Palo con Clavo y Santo Remedio – Cuentos», ya está disponible en Amazon, apoyando de esa manera este proyecto: Palo con Clavo y Santo Remedio – Cuentos [Amazon] Spot del libro    


  • El lugar donde reposas

    Nunca te encontramos, eso ya lo sabes, pululas entre la marea del recuerdo que evita lanzarme hacia el vacío creado por tu ausencia…


  • El Corazón nunca se cansa

    No hay duda que el corazón de los que nos quieren no se cansa de nosotros.


  • Fue en Semana Santa

              El último día que vio Lucas a sus padres fue un Viernes Santo. Ese día, como otros días, se drogó. En esa época las calles paraban llenas de ambulantes que vendían incienso, mirra, cruces, herraduras, caparinas y diana. En los sitios que él conocía se vendía alcohol, cigarros, marihuana, pasta y…


  • En la ceremonia

    La ceremonia se cumpliría en la capilla del colegio contiguo al albergue donde vivía la adolescente junto con otras 20 chicas. Su vestido era de color crema, cortado a la mitad en la cintura por una fajita color granate, sus zapatos eran plateados, su cabeza estaba adornada por una diadema de flores de diamantes de…


  • Corazón de Padre

    Fueron las tres de la mañana cuando escucharon los disparos. Tobías salió corriendo hacia la calle, para encontrar a su único hijo tirado, desangrándose en la calle. La sangre brotaba como una flor de clavel en el pecho desnudo del adolescente de 17 años y los asaltantes ya estaban lejos de la justicia popular. Un…


  • El niño de la guerra

    Hace algunos días el niño supo qué era la muerte. Velaron a su padre en medio de llantos desenfrenados allí en Al Qasser. ¿Dónde queda Homs?, allí lo asesinaron. ¿Dónde queda Damasco?. Esa era su pregunta constante y nadie le hizo caso. Los asesinos de su padre estaban en esa ciudad. No lloró durante todo el…


  • Correr con mi hijo en brazos

    Sigo esperando la muerte como quién espera a una vieja amiga con la cual vamos a saldar cuentas. Esa mañana, no era diferente a ninguna otra. Quisiera recordar algo que me indicara qué iba a pasar, no sé, como que si se hubiera caído la rama de algún árbol en el barrio o percatarme del…


  • El salvador

    La balacera es una fiesta de ruido seco y sin eco en la mañana entrada en calores. Es domingo en todos lados y se siente en las calles tranquilas, roto solo por ese retumbar extraño y solitario que se repite cuatro veces en el aire urbano del barrio. Carmen cocina con el gas que lleva…


  • Nacerá un nuevo hombre esta Navidad

    Antes de nacer ya está causando contradicciones este bebé. En su propio padre (en este caso putativo) motivó la aparición de un tipo de justicia extraña, porque al saber que su novia estaba embarazada de alguien que no era él, no se fue a tirar piedras en la casa de sus suegros, o emborracharse hasta…


  • Carta a mi hijo…

    Te extraño hijo mío. Fue a los diez años que te me moriste en mis brazos y ya el tiempo no es el mismo que ayer. Tendría que empezar por decirte que capturaron a los que te asesinaron, pero nunca supimos si fueron los militares o los terroristas los que te arrancaron de mi vida.…


  • El costo del “Sí” de Mariana

    Ella es Mariana y quiere ser feliz. No quiere escuchar más gritos y reclamos. Quiere ser moderna, linda, chévere y por eso hace dietas que no le resultan y viste politos chiquitos y pantalones apretados. Ella quiere estar a la moda para que la quieran. Le molesta donde vive porque piensa que debe existir algo…


  • Una ayuda real para los niños que trabajan en la calle

    Es extraño cuando alguien te dice: “está bien hazme la entrevista pero no recalques mucho sobre la institución, sino sobre los chicos”, entonces por respeto a esas palabras ni siquiera mencionaré el nombre de la persona que me dio la información sobre el proyecto denominado “Luz y Esperanza para los Niños Trabajadores de Chimbote”.  …


  • “Soy un hijo del SIDA”

    Le pregunté a “Patusco” que era ser un hijo de Sida y esto me respondió: “Cuando tenía diez años me enteré que mi padre tenía SIDA y me pregunté si es que yo también moriría como el: flaco y sin fuerzas para decirme sus últimas palabras. Cuando estuve en ese hospital público pude ver cosas…


  • Mi reino en la basura

    Mi mamá me contó que nació en un pueblo lleno de cerros y árboles. Ella dice que todos los días se levantaban temprano para ordeñar una vaca y luego se iba a la huerta a sacar cosas para el desayuno. El trabajo era duro, pero la tierra era suya, dice. Mi abuela también recuerda esas…