• El poder de las palabras

    Ya hace algún tiempo puedo decir claramente la palabra “Mamá”. No es que sea algo dificultoso, pero, aún debo ejercitar mi voz para que salgan las palabras que quiero, mientras tanto intento decir “abrazo” y me sale “uftadazo” o quiero decir “leche” y digo “ummmf”. Creo que decirle “Mamá” a mi Mamí es fácil, porque…


  • Palo con clavo y santo remedio

                Los sueños de venganza son los más inútiles de los consejeros cuando la cabeza está contra el piso y una zapatilla la aprieta fuertemente, como si quisiera que el cemento y el cerebro se conocieran e hicieran el amor de una vez.          La zapatilla de lona huele…


  • Un respiro para Papá

    A veces Papi viene a casa tan cansado que ni me mira, pasa de frente a la cama sacándose la corbata y agarra el aparatito de la caja de colores y empieza a cambiar canales y ni un besito para su hijito. Eso no me estaba gustando. Empecé a darme cuenta que eran menos las…


  • En “Le Petit Marché”

             Se sentía extraño besar sus labios cerrados. No la abrazaba, mantenía sus manos a los costados y solo proyectaba hacia adelante su cara. Trataba de mover los labios de Rosa, pero ella no correspondía.          –Tú ya besaste antes ¿No?— le preguntó ella en un respiro.          –Sí—, le respondió.…


  • Te caerás… y ¿Qué harás?

    Cada día aprendo más sobre mí mismo y mis fuerzas. A veces me sorprendo que, teniendo ya seis meses, pueda levantar mi cabecita y mirar lo que alcanza mi vista. Ummmhhhh, quiero probar hasta dónde puedo llegar… Entonces, si pongo mi piernita derecha por aquí, veamos, luego mi rodilla izquierda, pero, si mejor me ruedo…


  • Historias del Peregrino: La fuerza de un toro

    Yo no lo conozco al tal Peregrino. Dicen que llegó ya una vez hace mucho tiempo y se quedó lo suficiente para que lo recordaran los mayores, pero ahora está de vuelta por esos pagos. Yo no lo conozco bien amigos, pero sé que debe tener pacto. Pero por favor, invítenme una copa que ando…


  • ¡No soy sordo!

    Hay veces en que las cosas no salen como uno quisiera. Cuando intento que los bloques de mi juego favorito entren por la ventanita de mi coche favorito y no lo logro, pues me da un no-se-qué, que no comprendo bien, pero es como si me dieran ganas de botar todo… pero no lo hago.…


  • Chicha de plátano

    “Cervecita, licor amargo, tu eres culpable de mi desgracia…” Wayno popular La cerveza tiene un efecto extraño en Juan en ese momento. Está junto a tres compadres del barrio que le están hablando desde hace rato de un trabajo, que él es el tipo adecuado, qué adecuado, ¡ÉL es el tipo!, no hay otro para…


  • Sueños de grande

    Escuché el otro día a mi tío José Alfredo decir que estaban pensando que quería ser de grande. Ummmhhh y más Ummmhhhh. No entendí mucho, pero creo que se referían a cuando creciera más, pues en ese caso… ¡Sería más alto que todos en la familia!.  Pensándolo bien creo que no era eso. Debe ser…


  • Fue en Semana Santa

              El último día que vio Lucas a sus padres fue un Viernes Santo. Ese día, como otros días, se drogó. En esa época las calles paraban llenas de ambulantes que vendían incienso, mirra, cruces, herraduras, caparinas y diana. En los sitios que él conocía se vendía alcohol, cigarros, marihuana, pasta y…


  • Luchar por la tierra

    Julio estaba armado con una piedra en la mano y un fierro grueso en la otra. Iba a defender lo que era suyo, un pedazo de tierra de 80 metros cuadrados a los que llegó hace más de 10 años, donde instaló una carpa maltrecha de esteras, plástico y ahora es una casa de adobes…


  • El misterio de las lágrimas

    Mamita cuenta una cosa interesante: cuando mi Papá se enteró que yo crecía en su interior, sus ojos se le llenaron de lágrimas. Nunca me cuenta si fueron de alegría o tristeza, solo termina el cuento con las lágrimas. Yo ya conozco esas gotas que resbalan de mis ojitos y caen en mi boca. Son…


  • En la ceremonia

    La ceremonia se cumpliría en la capilla del colegio contiguo al albergue donde vivía la adolescente junto con otras 20 chicas. Su vestido era de color crema, cortado a la mitad en la cintura por una fajita color granate, sus zapatos eran plateados, su cabeza estaba adornada por una diadema de flores de diamantes de…


  • Consecuencias

    Cada día es un pesar. Andar vagando entre la bruma de tu recuerdo me hace menos humano que antes y más liviano. Intento a cada instante atrapar las miradas de tus días, pero no puedo. Sé que piensas que soy un fantasma, un espíritu que ronda la propiedad de tu cuerpo, si supieras que solo…


  • Corazón de Padre

    Fueron las tres de la mañana cuando escucharon los disparos. Tobías salió corriendo hacia la calle, para encontrar a su único hijo tirado, desangrándose en la calle. La sangre brotaba como una flor de clavel en el pecho desnudo del adolescente de 17 años y los asaltantes ya estaban lejos de la justicia popular. Un…


  • Historias del Peregrino: Los idiotas

    El pequeño corría por las calles del pueblo buscando a quién esperaba pudiera ayudarle. -¡Peregrino!, dónde estás por favor-, clamaba. -¿Qué pasa pequeño?, porqué gritas en una mañana tan calurosa-, dijo el anciano, apareciendo del fondo de un callejón. El desesperado buscador explicó a su amigo que en la plaza del pueblo, estaban unos muchachos…


  • Historias del peregrino: Y un día volvió

    La mañana en que el Peregrino entró en el pueblo, hubo una tormenta de arena, como en muchos años no hubo. Algunos pensaron que esa extraña figura que atravesó la Plaza de Armas fue traída por el viento, como un fantasma más de esos que el calor hace alucinar a veces, pero, cuando el polvo…


  • Una pequeña crónica de Navidad

    Eran los primeros días de diciembre y tenía el Papá las prisas de compras navideñas. La Mamá estaba atenta a cuanta oferta hubiera y los pequeños de la casa, ansiaban que pasara rápido el mes para llegar a ese 25, por la mañana, y desenvolver los regalos. Cerca de la casa vivía una madre y…


  • La Doña de los ovarios bien puestos

    Esa anciana arremetió contra el Presidente de la República a cachetada limpia sin que pudieran hacer mucho los agentes de seguridad. Fue casi de inmediato declarada heroína, en especial cuando los medios captaron la frase que la volvería famosa mientras se la llevaban los de Inteligencia de Estado: “Quieres que me muera sin darme mis…


  • El niño de la guerra

    Hace algunos días el niño supo qué era la muerte. Velaron a su padre en medio de llantos desenfrenados allí en Al Qasser. ¿Dónde queda Homs?, allí lo asesinaron. ¿Dónde queda Damasco?. Esa era su pregunta constante y nadie le hizo caso. Los asesinos de su padre estaban en esa ciudad. No lloró durante todo el…


  • Un sueño de papel y caña

    Llegó agosto y en la ciudad los vientos empezaban a arreciar.  –Constrúyeme una cometa papá-, pidió la niña. -Este fin de semana-, le prometió sin convicción el padre, mientras pensaba en cómo hacer para llegar sin deudas a fin de mes. Desde que su esposa muriera se complicaba la vida para ellos. Había tomado la…


  • Correr con mi hijo en brazos

    Sigo esperando la muerte como quién espera a una vieja amiga con la cual vamos a saldar cuentas. Esa mañana, no era diferente a ninguna otra. Quisiera recordar algo que me indicara qué iba a pasar, no sé, como que si se hubiera caído la rama de algún árbol en el barrio o percatarme del…


  • La decisión de José

    Una vez más llegó a la casa vacía. Trató de descansar en esa cama de dos plazas inmensamente solitaria y no lo consiguió. A pesar de estar manejando más de 10 horas seguidas no consiguió cerrar sus ojos. En su mente sólo estaban las palabras de su esposa Maritza que le contó que su hijo…


  • En la torrentera

    La noche era lóbrega y los niños esperaban a su madre. Ella había salido hace ya tiempo a traer un poco de leña para calentarlos en esa fría noche de diciembre. No ignoraban que en todos lados había movimiento, las gentes que pasaban por encima del puente donde se encontraban, llevaban bolsas en las manos,…


  • “¡Mi niño, mi niño!”

    El niño tiene las manos frías, a pesar que están sujetas a las de su madre. Bajan por esa curva hacia lo que en la mañana es un mercado, pero ahora, a las nueve de la noche, es un silencioso y lóbrego punto a llegar para tomar el carro de la seguridad. Aún faltan dos…


  • Corazones irresolutos

    Aún cuando nada impedía que estuvieran juntos no lo estaban. Se amaban, sí, con un amor de esos que se apagan solo en el último aliento. Para ella, estar con él cuando se conocieron, al inicio de la carrera universitaria, significaba comprometerse con alguien que no tendría paz hasta casarse con ella y no se…


  • El salvador

    La balacera es una fiesta de ruido seco y sin eco en la mañana entrada en calores. Es domingo en todos lados y se siente en las calles tranquilas, roto solo por ese retumbar extraño y solitario que se repite cuatro veces en el aire urbano del barrio. Carmen cocina con el gas que lleva…


  • Nacerá un nuevo hombre esta Navidad

    Antes de nacer ya está causando contradicciones este bebé. En su propio padre (en este caso putativo) motivó la aparición de un tipo de justicia extraña, porque al saber que su novia estaba embarazada de alguien que no era él, no se fue a tirar piedras en la casa de sus suegros, o emborracharse hasta…


  • La vida es linda

      Ya perdí, lo sé. El sicario me apunta con el negro cañón de una treinta y ocho automática y a mi costado puedo atisbar que mi compañero de mesa, en este barcito al aire libre, está saltando hacia un costado para evitar las balas o mi sangre, lo que salpique primero. Estoy consciente de que…


  • Desde hoy… ya no me pegarás

    Sé cómo llegaste a mi vida, en medio de mi adolescencia, a pintarme colores a las tardes tristes, antes de llegar a casa. Esa misma casa donde mi padre golpeaba a mi madre cada vez que se emborrachaba. Ilusa de mí, en las lágrimas sordas de mi madre no veía repudio al agresor, solo conmiseración…


  • La búsqueda

    Julia se levantó ese día con la convicción que no volvería a su casa sin haber encontrado a su hijo. Eran dos semanas que estaba desaparecido y nadie sabía nada de su Nicanor. En la comisaría, al cuarto día de no habido, llegó con la esperanza que alguno de los guardias de verde la acompañara…


  • Venganza y juventud

    Ese uón yata muerto, ahora sí lo tengo callao nomás, ta solito frente a su jato, no me chequea para na, aura sí que ya fue. Cuando me luquee sabrá quién soy pe, verá mi carabina y manyará que soy el chibolo que dejó sin viejo por chorearle unas lucas allá en el Arenal. De…


  • Mi mejor inversión: Mi esposa

    A Santiago Medina   Quiera Dios que cuando me muera, recuerden que fui un buen padre, pero no será así, si me recordarán será por mi esposa. Suena raro, pero de no ser por ella ahora no tendríamos nada: ni los taxis, ni la casa y menos los hijos en la universidad.   Yo por…


  • Volando en el Asfalto

      Como casi todos los domingos tomé una combi hacia Mariano Melgar para visitar a la familia. Paré una Nissan Homy de la Línea “C” en el paradero de Héroes Anónimos y pillé desprevenida y adormilada a un pasajera que iba en el asiento de adelante. Con un “gracias” mecánico me acomodé en un asiento…


  • Una ayuda real para los niños que trabajan en la calle

    Es extraño cuando alguien te dice: “está bien hazme la entrevista pero no recalques mucho sobre la institución, sino sobre los chicos”, entonces por respeto a esas palabras ni siquiera mencionaré el nombre de la persona que me dio la información sobre el proyecto denominado “Luz y Esperanza para los Niños Trabajadores de Chimbote”.  …


  • “Soy un hijo del SIDA”

    Le pregunté a “Patusco” que era ser un hijo de Sida y esto me respondió: “Cuando tenía diez años me enteré que mi padre tenía SIDA y me pregunté si es que yo también moriría como el: flaco y sin fuerzas para decirme sus últimas palabras. Cuando estuve en ese hospital público pude ver cosas…


  • Mi reino en la basura

    Mi mamá me contó que nació en un pueblo lleno de cerros y árboles. Ella dice que todos los días se levantaban temprano para ordeñar una vaca y luego se iba a la huerta a sacar cosas para el desayuno. El trabajo era duro, pero la tierra era suya, dice. Mi abuela también recuerda esas…


  • Violación tras violación tras violación…

    En el cuaderno de reportes del caso de María, encontré una verdad más grande de la que esperaba. Todos sus problemas de pareja actuales partían de esa serie de violaciones que de niña le deformaron el concepto del amor. Todos esos detalles fueron pasados por alto por sus parejas y el actual esposo de ella…


  • ¡Estoy rejodido pero respiro aún!

    Cuando en las mañanas me levanto, siento que va a ser un día más de esos donde no habrá trabajo, y, por vida que me quiero dormir unos minutos más. Pero siento a mi madre prender el primus en la cocina, al perro que ladra al sol de la mañana y no me queda más…