• EL COMECUENTOS: Sembrar para no cosechar, una alegría inesperada

    En la selva peruana se come la yuca a montones. Se usa en vez de papa para una variedad de platos. En mi vida hubo dos épocas en que era lo que más comía en el día. La primera época fue allá en Villa Rica, en el maravilloso año que pasamos con mi madre en…


  • 311. Detrás de la “María Phishana”

    La abuela se sentó un momento antes de seguir bailando la Tunantada. Se supone que el personaje de la María Phishana lo hace un hombre, pero ella, desde hace varios años, en el baile de la Candelaria, asume el papel y, con mucha picardía y coquetería, interpreta el personaje mientras danza.  Se le acerca un…


  • 310. Sin salida

    Desde un inicio comprendí que este mundo está regido por los dueños, aquellos que tienen privilegios y que nos ven como objetos. Nunca me rebelé al principio, porque comprendí también que de hacerlo el destino era el hambre y la muerte. Al caminar por las calles de esta ciudad, pude ver a muchos de los…


  • 315. Más feo que un pulgar

    Eres feo, no lo vamos a negar. Tampoco eres de raza, por más pelado que tengas gran parte del cuerpo. No haces trucos ni siquiera cuidas la casa, duermes todo el día y comes ahora pura comida especial pues ya ni dientes tienes. Tu llegada a casa fue tormentosa. Mi abuela Hilaria me reclamaba que…


  • 316. Lucho por ti

    Hay un demonio que te ronda y trato de espantarlo. No tiene el color definido, solo flota alrededor tuyo cuando más triste te pones. Pareciera que consume tu estado, ya que cuando ríes y te alegras por algo no se presenta. A veces lo espanto haciéndote caer algo y que te enojes o te rías…


  • 326. Los nombres

    Te amo Fabiola como nunca imaginé amar a nadie en esta vida Alejandra, los cabellos que te caen por la espalda me recuerdan una cascada María, sin saber tu nombre te he deseado Helen, ¿porqué siempre te miraba a través de la ventana?, es sencillo, me gustabas Camila, es que soy tímido y creí que…


  • 332. Recuerdos (I)

    «Eran dos amigos: Juan y José. Los llamaban “Los dos Jotas”. A pesar de ser buenos amigos, a veces ocurrían riñas y a eso se debe esta macabra historia. Juan una tarde consultó a un amigo qué debería hacer para no tener problemas con José. Él le dijo —Consulta con…» Así empieza mi primer intento…


  • 343.- La búsqueda implacable

    343.- La búsqueda implacable En lo alto del brazo de la gran estatua de piedra, se encontraba Heneros Crabel, mirando a la lejanía, como los tres soles se ocultaban uno en sucesión de otro… La pregunta de siempre le asaltó, pero la dejó atrás. Saltó y cayó de cuclillas. Se paró con paciencia y partió…


  • 344. La Doña de los ovarios bien puestos

    344. La Doña de los ovarios bien puestos Esa anciana arremetió contra el Presidente de la República a cachetada limpia sin que pudieran hacer mucho los agentes de seguridad. Fue casi de inmediato declarada heroína, en especial cuando los medios captaron la frase que la volvería famosa mientras se la llevaban los de Inteligencia de…


  • 346. Los dueños de su amor

    346. Los dueños de su amor Cuando Camila encontró a su Julio en amores con la vecina, sintió que todo acababa para ella. No solo se convirtió en el cliché más antiguo: la de la mujer engañada, sino que para colmo era como un calco de una mala novela porque el desventurado no tuvo mayor…


  • 350. Insana competencia

    350. Insana competencia I Aún me pregunto si el gancho para almorzar donde lo hago todos los días es porque cuesta cinco soles con cincuenta céntimos o porque la que atiende tiene una sonrisa que dan ganas de siempre volver. El local es una casona clásica del centro de Arequipa reformada para aparentar modernidad, con…


  • 354. Los superpoderes de Mamá

    354. Los superpoderes de Mamá —Papá… mi Mamá ¿Me ama? —Claro hijo, nunca dudes de eso. —¿Y me amará mucho aun cuando haga travesuras? —Hijito… ¿Hay algo que debas contarme? —Esteeee, tengo miedo que ella no me ame cuando haga cosas que no le gusten. —No te preocupes, ¿Acaso no ves como tu abuelita me…


  • Deshojando el amor (15 microrelatos de amor desencadenado)

    Me quiere… No nos miramos de frente nunca. Son miradas dispersas en el día, en medio de conversaciones, a la hora del recreo. No nos conocemos, pero sabemos nuestros nombres y la hora exacta en que nos vamos a casa. En las actuaciones buscamos ponernos frente a frente y ensayar juntos en medio de risas…


  • 358 La lección

    La lección La clase estaba expectante, mientras el profesor dirigió estas palabras a sus alumnos: «Al verlos a ustedes recuerdo a Julia. Su vida no fue glamorosa como muchos piensan: no asistía a las fiestas cuyas invitaciones llegan con nombre propio cuando estás en un medio periodístico, ni siquiera a los almuerzos que organizaban para…


  • 360. Cuarto Rey Mago

    #365CuentosRegresivos 360. Cuarto Rey Mago Dicen las leyendas que hubo un cuarto mago: un joven adulto y rico que había abandonado su casa paterna en Oriente para salir en busca de la mayor sabiduría de la Tierra. Estando de vacaciones en casa de Melchor, se enteró de las predicciones que junto con Gaspar y Baltasar…


  • 365. El condimento del recuerdo

    #365CuentosRegresivos 365. El condimento del recuerdo El sol se ocultaba en el Mar Mediterráneo. Intentaba recordarlo, o por lo menos, evocar su rostro. No lo conseguía. Estaba en el mismo hotel en el que pasó las vacaciones hace 20 años con su familia en ese nuevo año. Al tercer día, durante la cena, mientras bebía…


  • Sobre héroes y milagros

    Quiero contarles la historia sobre un héroe. Estábamos un fin de semana mi familia en la playa de La Punta en Camaná en febrero de este año. Alrededor del mediodía los gritos desgarradores de una mujer nos alertaron que algo pasaba. A un costado nuestro un hombre colocó a un bebé en una de las…


  • Creciendo con Mathias: Los deseos y la Luna

    Desde hace algunos días me encanta que mi Papá me hable de la Luna. Me cuenta que está muyyyyyyy lejos, pero que está presente, casi cerquita, en muchas cosas que hacemos. No entiendo todo lo que me cuenta, pero sé que algo tienen que hacer con la agüita de los mares y como los marineros…


  • Creciendo con Mathias: Los Temblores

    Pasó el otro día mientras yo dormía, pues como si la tierra se empezara a despertar de un largo sueño, pues todo se movía. Mi Papá llegó a mi lado porque empezaba a querer llorar, Mi Mami mientras tanto, prendía la luz para poder ver si todo estaba bien y todos juntos nos colocamos en…


  • Para un bravo siempre habrá otro más bravo

    Lo esperó a dos cuadras de su casa, justo en ese callejón estrecho y oscuro entre los dos edificios de departamentos. Con su metro con cuarenta centímetros no causaba miedo, quizá ternura, MÁS con esos lentes de medida. Era la clásica imagen del niño al que golpean en el recreo y le quitan el dinero…


  • La historia de amor de Graciela y Camilo

    —¿Aún recuerdas cómo te enamoré? —preguntó él. —¡Claro! No me gustabas al principio, hasta creí que eras un odioso por cómo te comportabas y hasta me ignorabas, pero luego, no sé, puede ser que me gustara tu forma de hablar así tan seguro de ti, eras algo inocente para expresarte, no me malinterpretes, es que…


  • La vida en 10 minutos

    —Maestro a la calle San Francisco con Moral. —Ya señor seis soles nomás. —Cuanto se demora porque estoy apurado, tengo 10 minutos para llegar. —Llegaremos tranquilos es lo más importante ¿No cree? En 10 minutos nos podemos morir si nos apresuramos demasiado. Póngase su cinturón y deje que le cuente porqué es que es mejor…


  • Creciendo con Mathias: El olor a la felicidad

    Mi mami tiene el olor a la felicidad. Claro, dirán que yo, como un niño pequeño, no sé que es la verdadera felicidad, porque no he vivido ni he experimentado muchas cosas en mi cortita vida. Pero, vamos a ver: ¿Qué es la felicidad?. Unos me dirán que es comer. Claro, ustedes podrán comer muchas…


  • La palabra que no existe

    La cantante paseaba entre los pabellones del cementerio en pleno domingo, Día de las Madres, cuando divisó a un posible cliente. —Señora ¿Quiere que le cante algo a su madrecita?, hoy por el Día de la Madre tengo rancheras de Juan Gabriel, o si quiere alguna de Roberto Carlos, canciones de José José, usted dígame…


  • Mamá… ¿Soy malo?

    El niño, aprovechando un silencio prolongado en la mesa después del almuerzo preguntó: —Mamá… ¿Soy malo? —¿Por qué piensas eso hijo? —Es que así lo siento, no sé, a veces pienso que por eso me porto mal y te hago renegar, que por eso no tengo amigos y nadie me quiere. A veces me siento…


  • ¡Hasta luego amiga!

    Yo no sabía que se iba una gran amiga de mi familia. Me tomó por sorpresa la noticia. Deben saber que para un niño como yo de casi TRES años, pues hacer amistades es importante, no a cualquiera se le regala una gran sonrisa o un abrazo, no señor. Para hacerme amigo de Regina, pasó…


  • Los huecos en el balcón

    Un zumbido despierta al pequeño. La puerta al patio interior (y a las escaleras) no estaba bien trancada…


  • El material del que está hecho el universo

    El pasado es irremediable, no se cambia por más que intentes. Es un barco que ya zarpó, solo tienes control sobre tu presente y depende de este lo que resulte el futuro. Y existe esa foto. En ella está mi madre, bella y joven. Siempre fue, es y será así para mí. Está la foto…


  • Los colores

      Juanito M. me llamaba las tardes de los sábados a su casa a jugar. Era un amigo que conocí en el jardín de niños. Llegaba hasta el techo trasero de su vivienda inmensa y me llamaba a grandes voces hasta mi casita de pocos cuartos y gran huerta. Yo iba contento porque sus juguetes…


  • Paloma

    Después de un drama familiar, llegué con mi madre a Villa Rica, pueblo cafatalero ubicado en el centro del país, en plena ceja de selva de Pasco. Ella hacía su SERUMS, su servicio rural antes de optar por el título profesional de obstetra. No haré largo el tema, pero debo confesar que fue uno de…


  • Las alas

    Era una bicicleta Goliat serie Bronco, de segunda generación en montañeras, con 18 cambios, cachos y suspensión delantera. Lo más bello era que estaba pintada de blanco en fondo, con grafitis en líneas aleatorias de colores fosforescentes, pero de aquellos chéveres, no verdes ni amarillos, sino violetas, fucsias, rojos… Sin pensarlo le puse de nombre…


  • Frazadazo

    Cuando le dictaminaron nueve meses de prisión preventiva en el Penal de Socabaya, sintió que todo se le derrumbaba. Regresaría al lugar de donde salió el 2005. Por reincidente lo pondrían en el Pabellón D. Durante todo el día sufrió un colapso estomacal que lo llevó a estar pegado a la letrina del baño comunitario.…


  • Un Ángel en el Cielo

    Mi Papá está triste. Hace muchos días atrás se enteró que uno de sus amigos que dice vive en un país grande, muy grande llamado Brasil, estuvo enfermito de la misma cosa mala que le dio a la bisabuelita Hilaria, esa que le hizo caer el cabellito. Cuando contó eso a Mamá estuvo algo triste…


  • Treinta minutos perdido

    Ya habían pasado quince minutos desde que envió a su hermano pequeño a comprar chicha. La casa donde siempre adquirían la “cantarilla” del líquido refrescante hecho de maíz morado, no distaba más allá de dos cuadras. En menos de diez minutos se hacía el recorrido. ya eran veinte minutos ya.


  • El niño en la playa

    Solo puedo imaginarte, Aylan. Alguna vez casi me ahogo en una piscina, la desesperación me inundó. La tuya fue mayor, fue infinita. La balsa en la que viajabas era para cuatro personas, subieron el doble. Tu padre y tu madre y tu hermano estaban en ella. El círculo de la protección familiar. Me imagino que…


  • Entre los segundos

    El niño está encerrado en su cuarto. Allí, acurrucado contra la pared, un sudor frío le baja por la espalda. El niño siente el peso insoportable del arma que sostiene con las dos manos, mientras, murmura una oración sobre un ángel de la guardia y su dulce compañía. El fierro es una automática calibre 38.


  • Parques arequipeños: testigos de la historia

    El pasear por el parque, un domingo por la tarde, es un arte que aún se mantiene en nuestra ciudad. Aún a pesar de la proliferación de centros comerciales, el arequipeño promedio visita estos lugares de encuentro, como repitiendo un ritual de nuestros ancestros


  • La espera

    Pasaban las horas y no llegaba ella. Pasaron los días y nada. Pasaron los meses, los años, los quinquenios, los lustros, los siglos, los milenios. Comprendió que nunca llegaría. Había algo de lo que no estaba enterado en la vida de quien fuera su esposa. Dejó de mirar la reja de entrada y se internó…


  • ¡A mi hermanita no la tocas!

    —¡Hola! —Hola pequeño, bienvenido. —Ummmh no estoy seguro, pero quisiera saber si mi hermanita está bien, no la veo por ninguna parte aquí arriba. —No te preocupes, gracias a ti a tu hermanita no le pasó nada. —Ahhh bueno… ummmhhh. —¿Quieres saber que te pasó a ti? —Sí, es que siento que no la volveré…


  • Nadie te enseña a ser padre

    Nadie te dice que sus lloros serán dagas profundas que te rebelarán el alma y querrás destruir la mitad del mundo buscando culpables sin saber que a veces un beso tuyo es mejor que la penicilina. Nadie te cuenta que pasarás horas escogiendo su nombre y que al final de repente ni escojas el que…


  • La jirafas caminantes

    …Una tía me regalo unas babuchas que me gustan mucho. Tienen la cara de una jirafa, con sus adornos en la cabeza y sus ojos bonitos. Cuando me las pongo siento que camino sobre mi camita, así de blandas son…


  • Líbrame de mis cadenas

    …Segundos antes la muerte era su destino, lanzado contra el vacío del abismo de la calle por ese hombre que nunca le dijo “hijo”. Ahora, en un incomprensible estado, el tiempo detenido, su cuerpo que lentamente caía, cambiaba. Él cambiaba…


  • El miedo y el respeto

    La playa es inmensa. Puedes recorrerla con tu papi de la mano durante muchos minutos y ver las olas como te intentan alcanzar y no se acaba. Este fin de semana que pasó, nos fuimos a la playa con mis papás y fue muy divertido. También fueron mis tíos Alfredo y Manuel. Mi abuelita Lili…


  • Esa alegría…

    #Microcronica: Preocupado de que su padre vaya cada domingo por la mañana hasta un lejano tunal, el hijo mayor le dijo: —Papá, mira, en la semana vamos a comprar las cosas en el mercado de la ciudad, te vamos a traer tunas ya sin quepos y hasta peladas ya venden. No quiero que te pase…


  • Si te caes una vez…

    No puedo decir que estos días estoy contento, porque pasó algo que me hizo doler muchisisísimo. Me caí. No se rían, claro, para ustedes que son grandotototes pues, caerse no es tanto, pero para mí que soy un bebé, pues fue algo muy, pero muy peligroso. Ummmmhhh, al menos así lo dice mi abuelita Liliana,…


  • La promesa

    —Abue ¿Porqué el sol se oculta? —Para recordarnos hijito que todo tiene un final y que debemos vivir intensamente cada momento, pero también nos recuerda que, a pesar que va oscureciendo, existe la promesa de que habrá siempre un nuevo día para intentar salir adelante. —Abue… sabes muchas cosas ¿Porqué? —He vivido muchos atardeceres hijito,…


  • Mi Madre Coraje

    Mi madre me tuvo a los 42 años. Fui su última hija. También la que se quedó hasta el último con ella, la que le cerró los ojos luego que perdiéramos la batalla contra el cáncer. Al final ella ganó, se fue y me dejó, no esperó. Como siempre su carácter se impuso, ese rasgo…


  • Libro del autor en Amazon

    Para todos aquellos que quieran adquirir el libro «Palo con Clavo y Santo Remedio – Cuentos», ya está disponible en Amazon, apoyando de esa manera este proyecto: Palo con Clavo y Santo Remedio – Cuentos [Amazon] Spot del libro    


  • El lugar donde reposas

    Nunca te encontramos, eso ya lo sabes, pululas entre la marea del recuerdo que evita lanzarme hacia el vacío creado por tu ausencia…


  • La figura que falta en mi carro

    Pero al final tú mismo sabes lo que tienes en la cabeza y es mucho más importante que esa soledad en el cuerpo. Es más importante para ti ver que el presupuesto alcance, que no bajen de peso los chicos, que en el colegio no le rompan la cara a nadie, que en las tardes…


  • La vela prendida

    Llegó, con los años, la hora temida por mis 8 hermanos y mía también. La menor de mis hermanas, ya treintañera, preguntó a mi madre en su lecho de muerte sobre qué haríamos con la vela. Quisimos reírnos algunos, pero de pronto recordamos la razón y callamos bajando la vista. Mi madre, con mucha energía…


  • Buscándote

    Finalizas tu día en el trabajo y siempre sales algo temprano con alguna excusa pero para ella siempre sales muy tarde, o eso le haces creer. Esas dos horas de tiempo ganado te sirven para buscar a esa persona, ansiando encontrarla, anhelando ver su rostro…


  • Nunca se dijeron adiós

    Las vísperas de ese Año Nuevo para Alejandra fueron una repetición del anterior. Entre ir a la casa de sus padres, de su nana María y a la casa de los papás de su ex esposo, se le iba el 31, único día en que podía ver a sus seres queridos…


  • Cuento de Navidad: El padre del Salvador

    La casa no había cambiado en los últimos años, seguía con las mismas marcas del esfuerzo de sus habitantes por hacerla un hogar. El anciano estaba tosiendo desde hace un buen rato. Cuando se tranquilizó algo miró a esposa y luego a su hijo. —¿Has terminado los estantes para Tobías, sabes que viene a recogerlos…


  • La cocina a Kerosén

    Te acuerdas de aquella cocina a kerosén que compró mi madre y que se trajo de la ceja de selva y que terminamos destrozando porque ni la limpiábamos y cocinábamos hasta reventar ese arroz partido que costaba menos y que comíamos y acompañábamos con esos estofados de carne que te quedaban deliciosos


  • El pálpito

    Se quedó mirando las papas. Hasta que la vendedora la sacó de sus pensamientos. —¿Va a llevar algo casera? O está contando los ojos de las papas. La broma le hizo retomar la vida. Compró dos kilos, un pimiento grande, hierbas para el caldo y una bolsita de trigo reventado. Pero no tardó en volverse…


  • El Corazón nunca se cansa

    No hay duda que el corazón de los que nos quieren no se cansa de nosotros.


  • El Candidato

    —¡Llegó la última Pepito—. Laurita, siempre animosa, me entrega la última encuesta. Como esperaba, estaba en el cero punto tres de preferencia a nivel distrital. Para variar delante de mí están Pedro Juan y el Odontólogo, peleando la punta y como 5 más detrás. ¿Para qué me engaño?, todo estaba dicho hace meses, cuando me…


  • De profesión: “portátil”

    ¿Porqué señor no haces que haya elecciones todos los años?, de esta manera tendría asegurada la comida diaria y diversión por montones. Para mi la cosa de la política es un chiste, no me importa realmente quién gane, a mi me importa que paguen. Si quieres saber mi nombre pues te doy el de combate:…


  • ¿Contagios a mi?… nada que ver

    Ser bebé es algo realmente maravilloso, la mejor experiencia de mi vida, bueno, la verdad que es la única hasta el momento, pero la disfruto un montón. Hay que ver como uno extiende las manitas hacia alguien y este reacciona abrazándolo a uno que da gusto. Pero el otro día me quedé con ganas de…


  • La huida del Ojón

           El Ojón era caserito en la Le Petit Marché desde primero de secundaria.        Iba con sus amigos a mirar nomás al principio. Las chicas del Arequipa eran lindas, pero las del Micaela eran más coquetas y facilonas, o eso se decían entre ellos, sin atreverse a conversar con alguna.…


  • Cristo pobre

    Su figura delgada y terrosa, como un edificio cayéndose, es de los recuerdos que siempre esperaba encontrarme durante la primera mañana en cada uno de mis retornos a mi tierra, ese pueblo al que llegaba de tanto en tanto, solo para sacarme la espina de no olvidar el olor a río, a bosta de caballo,…


  • El poder de las palabras

    Ya hace algún tiempo puedo decir claramente la palabra “Mamá”. No es que sea algo dificultoso, pero, aún debo ejercitar mi voz para que salgan las palabras que quiero, mientras tanto intento decir “abrazo” y me sale “uftadazo” o quiero decir “leche” y digo “ummmf”. Creo que decirle “Mamá” a mi Mamí es fácil, porque…


  • Palo con clavo y santo remedio

                Los sueños de venganza son los más inútiles de los consejeros cuando la cabeza está contra el piso y una zapatilla la aprieta fuertemente, como si quisiera que el cemento y el cerebro se conocieran e hicieran el amor de una vez.          La zapatilla de lona huele…


  • Un respiro para Papá

    A veces Papi viene a casa tan cansado que ni me mira, pasa de frente a la cama sacándose la corbata y agarra el aparatito de la caja de colores y empieza a cambiar canales y ni un besito para su hijito. Eso no me estaba gustando. Empecé a darme cuenta que eran menos las…


  • En “Le Petit Marché”

             Se sentía extraño besar sus labios cerrados. No la abrazaba, mantenía sus manos a los costados y solo proyectaba hacia adelante su cara. Trataba de mover los labios de Rosa, pero ella no correspondía.          –Tú ya besaste antes ¿No?— le preguntó ella en un respiro.          –Sí—, le respondió.…


  • Te caerás… y ¿Qué harás?

    Cada día aprendo más sobre mí mismo y mis fuerzas. A veces me sorprendo que, teniendo ya seis meses, pueda levantar mi cabecita y mirar lo que alcanza mi vista. Ummmhhhh, quiero probar hasta dónde puedo llegar… Entonces, si pongo mi piernita derecha por aquí, veamos, luego mi rodilla izquierda, pero, si mejor me ruedo…


  • Historias del Peregrino: La fuerza de un toro

    Yo no lo conozco al tal Peregrino. Dicen que llegó ya una vez hace mucho tiempo y se quedó lo suficiente para que lo recordaran los mayores, pero ahora está de vuelta por esos pagos. Yo no lo conozco bien amigos, pero sé que debe tener pacto. Pero por favor, invítenme una copa que ando…


  • ¡No soy sordo!

    Hay veces en que las cosas no salen como uno quisiera. Cuando intento que los bloques de mi juego favorito entren por la ventanita de mi coche favorito y no lo logro, pues me da un no-se-qué, que no comprendo bien, pero es como si me dieran ganas de botar todo… pero no lo hago.…


  • Chicha de plátano

    “Cervecita, licor amargo, tu eres culpable de mi desgracia…” Wayno popular La cerveza tiene un efecto extraño en Juan en ese momento. Está junto a tres compadres del barrio que le están hablando desde hace rato de un trabajo, que él es el tipo adecuado, qué adecuado, ¡ÉL es el tipo!, no hay otro para…


  • Sueños de grande

    Escuché el otro día a mi tío José Alfredo decir que estaban pensando que quería ser de grande. Ummmhhh y más Ummmhhhh. No entendí mucho, pero creo que se referían a cuando creciera más, pues en ese caso… ¡Sería más alto que todos en la familia!.  Pensándolo bien creo que no era eso. Debe ser…


  • Fue en Semana Santa

              El último día que vio Lucas a sus padres fue un Viernes Santo. Ese día, como otros días, se drogó. En esa época las calles paraban llenas de ambulantes que vendían incienso, mirra, cruces, herraduras, caparinas y diana. En los sitios que él conocía se vendía alcohol, cigarros, marihuana, pasta y…


  • Luchar por la tierra

    Julio estaba armado con una piedra en la mano y un fierro grueso en la otra. Iba a defender lo que era suyo, un pedazo de tierra de 80 metros cuadrados a los que llegó hace más de 10 años, donde instaló una carpa maltrecha de esteras, plástico y ahora es una casa de adobes…


  • El misterio de las lágrimas

    Mamita cuenta una cosa interesante: cuando mi Papá se enteró que yo crecía en su interior, sus ojos se le llenaron de lágrimas. Nunca me cuenta si fueron de alegría o tristeza, solo termina el cuento con las lágrimas. Yo ya conozco esas gotas que resbalan de mis ojitos y caen en mi boca. Son…


  • En la ceremonia

    La ceremonia se cumpliría en la capilla del colegio contiguo al albergue donde vivía la adolescente junto con otras 20 chicas. Su vestido era de color crema, cortado a la mitad en la cintura por una fajita color granate, sus zapatos eran plateados, su cabeza estaba adornada por una diadema de flores de diamantes de…


  • ¿Contagios a mi?… nada que ver

    Ser bebé es algo realmente maravilloso, la mejor experiencia de mi vida, bueno, la verdad que es la única hasta el momento, pero la disfruto un montón. Hay que ver como uno extiende las manitas hacia alguien y este reacciona abrazándolo a uno que da gusto. Pero el otro día me quedé con ganas de…


  • Consecuencias

    Cada día es un pesar. Andar vagando entre la bruma de tu recuerdo me hace menos humano que antes y más liviano. Intento a cada instante atrapar las miradas de tus días, pero no puedo. Sé que piensas que soy un fantasma, un espíritu que ronda la propiedad de tu cuerpo, si supieras que solo…


  • Corazón de Padre

    Fueron las tres de la mañana cuando escucharon los disparos. Tobías salió corriendo hacia la calle, para encontrar a su único hijo tirado, desangrándose en la calle. La sangre brotaba como una flor de clavel en el pecho desnudo del adolescente de 17 años y los asaltantes ya estaban lejos de la justicia popular. Un…


  • Historias del Peregrino: Los idiotas

    El pequeño corría por las calles del pueblo buscando a quién esperaba pudiera ayudarle. -¡Peregrino!, dónde estás por favor-, clamaba. -¿Qué pasa pequeño?, porqué gritas en una mañana tan calurosa-, dijo el anciano, apareciendo del fondo de un callejón. El desesperado buscador explicó a su amigo que en la plaza del pueblo, estaban unos muchachos…


  • Anticipando los titulares

    Yo era de tomar cerveza fría y rubia, ella prefería una cerveza negra. No se me malinterprete, no éramos alcohólicos, solo dos náufragos en las tardes después del trabajo, tratando de bregar camino a casa, pero resistiéndonos a llegar, sabedores aún de los dramas que nos esperaban a cada cual. Tampoco éramos amantes, propiamente dicho,…


  • Historias del peregrino: Y un día volvió

    La mañana en que el Peregrino entró en el pueblo, hubo una tormenta de arena, como en muchos años no hubo. Algunos pensaron que esa extraña figura que atravesó la Plaza de Armas fue traída por el viento, como un fantasma más de esos que el calor hace alucinar a veces, pero, cuando el polvo…


  • Una pequeña crónica de Navidad

    Eran los primeros días de diciembre y tenía el Papá las prisas de compras navideñas. La Mamá estaba atenta a cuanta oferta hubiera y los pequeños de la casa, ansiaban que pasara rápido el mes para llegar a ese 25, por la mañana, y desenvolver los regalos. Cerca de la casa vivía una madre y…


  • El niño de la guerra

    Hace algunos días el niño supo qué era la muerte. Velaron a su padre en medio de llantos desenfrenados allí en Al Qasser. ¿Dónde queda Homs?, allí lo asesinaron. ¿Dónde queda Damasco?. Esa era su pregunta constante y nadie le hizo caso. Los asesinos de su padre estaban en esa ciudad. No lloró durante todo el…


  • Correr con mi hijo en brazos

    Sigo esperando la muerte como quién espera a una vieja amiga con la cual vamos a saldar cuentas. Esa mañana, no era diferente a ninguna otra. Quisiera recordar algo que me indicara qué iba a pasar, no sé, como que si se hubiera caído la rama de algún árbol en el barrio o percatarme del…


  • La decisión de José

    Una vez más llegó a la casa vacía. Trató de descansar en esa cama de dos plazas inmensamente solitaria y no lo consiguió. A pesar de estar manejando más de 10 horas seguidas no consiguió cerrar sus ojos. En su mente sólo estaban las palabras de su esposa Maritza que le contó que su hijo…


  • Corazones irresolutos

    Aún cuando nada impedía que estuvieran juntos no lo estaban. Se amaban, sí, con un amor de esos que se apagan solo en el último aliento. Para ella, estar con él cuando se conocieron, al inicio de la carrera universitaria, significaba comprometerse con alguien que no tendría paz hasta casarse con ella y no se…


  • El salvador

    La balacera es una fiesta de ruido seco y sin eco en la mañana entrada en calores. Es domingo en todos lados y se siente en las calles tranquilas, roto solo por ese retumbar extraño y solitario que se repite cuatro veces en el aire urbano del barrio. Carmen cocina con el gas que lleva…


  • Nacerá un nuevo hombre esta Navidad

    Antes de nacer ya está causando contradicciones este bebé. En su propio padre (en este caso putativo) motivó la aparición de un tipo de justicia extraña, porque al saber que su novia estaba embarazada de alguien que no era él, no se fue a tirar piedras en la casa de sus suegros, o emborracharse hasta…


  • La vida es linda

      Ya perdí, lo sé. El sicario me apunta con el negro cañón de una treinta y ocho automática y a mi costado puedo atisbar que mi compañero de mesa, en este barcito al aire libre, está saltando hacia un costado para evitar las balas o mi sangre, lo que salpique primero. Estoy consciente de que…


  • Desde hoy… ya no me pegarás

    Sé cómo llegaste a mi vida, en medio de mi adolescencia, a pintarme colores a las tardes tristes, antes de llegar a casa. Esa misma casa donde mi padre golpeaba a mi madre cada vez que se emborrachaba. Ilusa de mí, en las lágrimas sordas de mi madre no veía repudio al agresor, solo conmiseración…


  • Mi mejor inversión: Mi esposa

    A Santiago Medina   Quiera Dios que cuando me muera, recuerden que fui un buen padre, pero no será así, si me recordarán será por mi esposa. Suena raro, pero de no ser por ella ahora no tendríamos nada: ni los taxis, ni la casa y menos los hijos en la universidad.   Yo por…


  • Las mujeres que esperan

      Ellas están en los pueblos de estas tierras del Sur. Todas tienen el rasgo característico de la espera que son los ojos anhelantes, de esos que miran más allá de lo insondable de la barrera del horizonte. Puestas a prueba, podrían oler el aroma del que se fue a kilómetros. Y es que sus…


  • Una ayuda real para los niños que trabajan en la calle

    Es extraño cuando alguien te dice: “está bien hazme la entrevista pero no recalques mucho sobre la institución, sino sobre los chicos”, entonces por respeto a esas palabras ni siquiera mencionaré el nombre de la persona que me dio la información sobre el proyecto denominado “Luz y Esperanza para los Niños Trabajadores de Chimbote”.  …


  • ¿Vomitaré hasta que muera?

      A decir verdad yo decidí tener esta enfermedad… La primera vez que me autoinduje el vómito debí tener 15 ó 16 años… Había comido como un cerdito así que se me hizo una buena opción eso de «eliminar las calorías» vomitando… En ese entonces debí hacerlo contadas ocasiones, pues me daba mucho asco y…