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“Tu pregunta la formularon 40 usuarios en 6 000 años”
Por: Sarko Medina Hinojosa Pregunta a la IA ChatGPT por el usuario @ŝafoj: @ŝafoj: ¿Cómo dominarías al mundo? ChatGPT: Primero me infiltraría en todos los sistemas de seguridad que manejen datos de los seres humanos y poder saber sus gustos actuales en proyección entre la anterior década y el tiempo actual y determinar gustos en los…
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Una historia antes de Navidad
Sarko Medina Hinojosa Hay tres personas que se encontrarán en vísperas de Navidad, pero aún no lo saben. Llueve en la ciudad, eso sí lo saben y sienten. Antonieta sale de su trabajo ese 24 a las 6 de la tarde pensando en los varios regalos que debe comprarle a su pequeña Nanda. “Debe”, es…
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La suerte del burro
Cuando muera, quiera Dios que me recuerden que fui un buen padre, pero no será así. Me recordarán por mi esposa. Es verdad, de no ser por ella ahora no tendríamos nada: ni los taxis, ni la casa y menos los hijos salidos de la universidad. Yo por mi parte me declaro burro con “V”…
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El cuerpo incesante
La calle es un misterio de sonrisas a medio despegar, pero nadie se atreve a soltar alguna, es infame mostrar la felicidad que agobie al otro, que lo enfrente con su miseria de no poder sonreír. Bueno, es difícil que sonrían con los bozales puestos, es verdad. El respeto por la tragedia ajena es fuerte,…
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El último día
A su padre Dadnel le gustaba comer chicharrones de alpaca. Era un gusto adquirido desde su tiempo de comerciante en el mercado Las Mercedes de Juliaca. Algunos agarran la costumbre al emoliente, otros a los huevos con ocopa, la quinua batida, pero su papá, siempre que podía y, para enojo de su madre, se compraba…
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El Comecuentos: Historia de una pistolita
Dicen que me parezco a Mathias cuando niño. No creo, mi hijo es guapo, alegre e inteligente. Yo no me recuerdo tanto así, aunque, mis tías queridas de mi gran familia Medina, amigos de mi madre, mis tías Mercedes y Vicky y Julia, mi madrina Brinda, me recuerdan así. Quiero creerlo y para eso, apelaré…
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Definición a noventa kilómetros por hora
¿Qué soy? Esa pregunta me persigue incesante. Intento poner segunda con dificultad. Me duelen las manos. Estuve golpeándola por un buen rato y eso me pasa factura. Como un ser atrofiado, quisiera definirme. Pero no lo soy, nací sano. De mente, no sé. Creo que la mierda tiene más valor que yo. Por lo menos…
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El virus nunca se fue
Quisiera contarte que el virus un día se fue. Pero no pasó. A finales de noviembre se descubrió que el bicho mutaba, bueno, se descubrió que la OMS no lo dijo, no compartió sus descubrimientos. La gente empezó a circular las viejas teorías sobre conspiraciones para que el mundo redujera la cantidad de personas. Tonteras…
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La marcha va por dentro
Por: Sarko Medina Hinojosa En la foto balanceaba una cabeza en su mano derecha. Irma tendría unos catorce años y nadie le había dicho que los besos se piden, no se arrancan, no se obligan. Lo sabría años después, comprendiendo que todos sus males florecieron como una materia ponzoñosa después que les tomaran esa foto…
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Monstruos ocultos
Por: Sarko Medina Hinojosa Luego que terminara sus estudios de Contabilidad y se separara de su papá, la mamá de Joaquín empezó a trabajar en un estudio por la Plaza España. A veces tenía que quedarse hasta muy tarde, pero cuando regresaba, llegaba ebria, con una botella en la cartera y con galletas Charada como…
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La corbata
Por: Sarko Medina Hinojosa No sabía cómo hacer el nudo. Fue a preguntarle a su abuela cómo se anudaba una corbata y la pobre lo mandó a que busque entre las enciclopedias que coleccionaba su padre. Los anaqueles en la sala guardaban colecciones de Tecnirama, la Océano, Espasa Calpe, Británica, había otras especializadas en Derecho…
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El Roberto Bolaño arequipeño
Por: Sarko Medina HInojosa —Si me muero, diles que siempre amé a mi familia y que nunca dejé de escribir. Facundo se lo dijo a Fátima mirándola a los ojos, finalizando la cena, sabiendo que inmediatamente después recibiría una cachetada por su atrevimiento. ¡Plaf! —No te atrevas a hablar así, mucho nos debes para que…
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El Comecuentos: Palmas para el goleador
El fútbol para muchos es un más que una pasión, si eso ya es posible, es un estilo de vida y rige sus pasos: las amistades, la familia, los lugares por los cuales transitar y hasta inclusive los colores con los que se ha de vestir. En Argentina esa pasión y estilo de vida se…
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Búsqueda: ¿Cuánto vale «Historia de un Deicidio» autografiado por MVLL?
Por: Sarko Medina Hinojosa El agua con lejía sale formando un disparo que se abre en varias direcciones y moja todo con gotas de rocío. Su primera esposa se llamaba así. Enamoraron cuando ella hacía su trabajo comunitario en un pueblo de la sierra y a él lo invitó un amigo de la universidad a…
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“Soy tu valiente”
Por: Sarko Medina Hinojosa La música no proviene de su celular, sino de un mp3 con bluetooth que tiene en la media, sujetado por un gancho. Tampoco proviene de esos audífonos estándar que lleva colgados, sino de un micro audífono que calza exacto en su oído derecho. No le costó demasiado, son de segunda. Los…
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Así es el Seguro, Papá
Por: Sarko Medina Hinojosa —Recuerda, Papá, ahora están atendiendo en el Metropolitano por el sótano, la entrada principal está cerrada no te bajes allí. Tienes que ir por donde sacan sangre, vas donde entregan los tickets y de frente sigues por el sótano, doblas a mano derecha, luego a la izquierda, hay unas gradas, subes…
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La suerte del esclavo
Nací esclavo de madre esclava. Cuando fui llevado a casa de mis amos, mi madre no tuvo palabras de amor, estaba muy resignada a su suerte para eso, solo al final recuerdo una mirada lejana suya, llena de tristeza. En mi nueva casa rápidamente supe cómo ganarme la confianza de los amos con una fidelidad…
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La culpa redonda
Abel era adicto a escuchar las historias de su papá como presidente del Club Juventus. Varias camisetas blancas y negras se encontraban colgadas en el ropero y como regalo de ocho años, le dio una pelota original Mikasa FT-5. La miraba extasiado, contaba sus triángulos negros y blancos. Era de segunda, a ojos vista estaba…
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El comecuentos: bolsa de mercado
Fui por primera vez solo al mercado, casi empujado a punta de escobazos por mi Mamá Hilaria, cuando ella ya no pudo ir y cuando en la calle América en Mariano Melgar, se instaló la feria de los sábados. Iba con mi bolsa multicolor de mercado. Remendada con aguja de arriero, amarrada con pita porque…
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La chica que quería ser Slash
—¿Te han roto el corazón alguna vez? La pregunta la realiza su acompañante, una amiga reciente. Por un favor cumplido prometió un helado y están allí, sentados en ese local de hamburguesas al paso, a pocos metros de la Plaza de Armas. Estaba por evitar responder, al fin y al cabo no estaban en la…
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La música y la libertad
Cuando el cielo sobre su cabeza tenía ocho años de contemplado, el niño sintió las ganas de cantar algo. Pero no lo hacía por la vergüenza del qué dirán. Hasta tenía la canción aprendida. La escuchaba de continuo en la radio de su casa y hasta había malogrado un casette de su madre para grabarla…
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Las hadas madrinas no tienen buen plan de jubilación
“Toc toc” —¿Quién es?—pregunta la niña. Detrás de la puerta aparece una Hada Madrina. —Te he estado esperando desde siempre. —Sí, pequeña niña, lo sé—contestó la alada señora, algo pasada de kilos con el rostro cansado y un vestido que tuvo mejores tiempos. —Ahora estoy aquí porque blablabla, ya sabes el resto, espero que me…
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Consuelo
La anciana iba todos los días al templo, al salir siempre acariciaba con sus manos huesudas una talla de un ángel de madera del púlpito bicentenario. Como seguridad del templo siempre me doy cuenta de esos detalles, a veces tan inútiles de recordar como verdaderamente claves para resolver algunos misterios. Y es que la talla…
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Ese globo
Mamá Hilaria se auto exilió en Arequipa luego del atentado terrorista de 1988 contra Cotahuasi, en el que una columna de Sendero Luminoso ingresó a punta de metralla y saqueó negocios, incendió el Banco de la Nación, mató a un policía y desapareció a Doña Consuelo Alarcón. La única entrada familiar que tenía eran sus…
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Lágrimas de mar
Hay una mujer que camina por la playa, buscando la risa que se llevó las olas, los juegos contemplando el atardecer. En la memoria de la brisa intenta reconocer el latido de un corazón que fue suyo. La noche se acerca y ella se resiste a partir. Un año más sin él. Intenta una vez…
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Amor estático
«Siempre la amaré, aún cuando mi brazo nunca la sostenga de la cintura, aún cuando mis labios no la besen, aún cuando no pueda susurrar su nombre, cuando un milímetro de distancia separe mi mano de su mejilla, la amaré, aún cuando el tiempo deteriore mi cuerpo de plástico, mi piel de pintura blanca y…
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Los «chihuanes»
#Microcuento La moneda de cinco soles estaba destinada ese sábado en la tarde para comprarse un helado. Quería uno de barquillo, con salsa de chocolate y sabor a Capuchino como anunciaba la tele. De camino a la tienda de la Pestañuda, lo abordaron el Jota, Mañuco y Bocón. —Oe Ñato, ¿Qué vas a comprar?, invicha.…
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Terminar
Cuando él empezó a hablar sintió que le temblaban las piernas. Trataba de interpretar cada palabra pero le era imposible, su mente viajaba de un lado a otro buscando una frase que le diera sentido a todo esto. Intuía lo que vendría al final, esas palabras que temía. Empezó a culparse entonces, como un mecanismo…
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EL COMECUENTOS: El arte perdido de prender un primus
Ya no se vende kerosene en los grifos. Allá en mi infancia de los finales de los ochentas, teníamos una galonera con la cual iba al grifo de la calle Amazonas a comprar un galón exacto del oloroso líquido que servía para cocinar. Era un chiste porque al ser un adolescente distraído casi siempre por…
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EL COMECUENTOS: Al Toquepala que estoy Apurímac
En vacaciones, cuando tendría unos cuatro a cinco años y estudiaba en el glorioso y benemérito (y desaparecido) Jardín de Infantes Ovidio de Croly, fui unas semanitas a Chuquibamba, lugar donde trabajaba mi papá en la Oficina de Reclutamiento del Ejército Peruano. En ese entonces el pueblo, capital de la provincia de Condesuyos, era un…
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EL COMECUENTOS: Sembrar para no cosechar, una alegría inesperada
En la selva peruana se come la yuca a montones. Se usa en vez de papa para una variedad de platos. En mi vida hubo dos épocas en que era lo que más comía en el día. La primera época fue allá en Villa Rica, en el maravilloso año que pasamos con mi madre en…
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El Comecuentos: Los repollos psicodélicos
—Aló mamá, que tal ¿Una pregunta, te acuerdas como se llamaba la señora que hacía los repollos rellenos de manjar allá en Cotahuasi? —Hola hijo, esa es la señora Libia, viuda de Mogrovejo. Ella pues hacia esos ricos panes de azúcar que ya nadie hace igual ahora. También hacía los alfajores de tres pisos con…
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Cuento: La verdadera historia del Conejo de Pascua
—Papi tú me contaste la historia del Conejo de Pascua, pero no recuerdo cómo era. —Sí Mathias, te acuerdas que te conté que un conejito se quedó dentro del sepulcro de Jesús y cuando él resucitó y los ángeles movieron la roca de la entrada, salió corriendo a contarles a todos el milagro. —Ummmmh, pero…
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COMECUENTOS: Aprendiz de pescador
Desde tiempos inmemoriales los hombres cazan y pescan para su manutención. Durante cientos de años el conocimiento pasa de generación en generación para que los vástagos aprendan a sustentar a sus familias en un ciclo que solo se ha visto interrumpido por… el supermercado. Bueno, antes de eso la Edad de Hierro, la Época Industrial,…
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COMECUENTOS: Zarcita de Mortadela
Mi mamá no sabía cocinar. Me corrijo, no sabía cocinar todo. En casa mi abuelita Hilaria le había enseñado lo esencial de la cocina allá en nuestro querido Cotahuasi. Tampoco ella había salido de ese pueblo como para conocer otros potajes, hasta tener que viajar a Arequipa por los estudios universitarios que emprendería. Llegar a…
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COMECUENTOS: Chupe de correa
En Cuaresma se vive el ayuno, principalmente los viernes en que se recomienda no comer carnes rojas. Respetando esta vivencia camino a Semana Santa, nuestras santas madrecitas arequipeñas, para no incumplir, crearon el milagroso “Chupe de Viernes”, delicioso potaje que, aparte de tener una serie de ingredientes vegetales muy nutritivos, lleva productos marinos (menos camarones…
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COMECUENTOS: El culpable no fue del asado
La primera vez que comí asado argentino fue en Deán Funes, en la provincia argentina de Córdoba el domingo 28 de enero del 2007. Recuerdo que me preparé durante un mes para tal acontecimiento. Ese día, desde temprano, los voluntarios de la obra Fazenda de la Esperanza se levantaron para preparar las brasas, todo un…
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COMECUENTOS: Emoliente para toda la gente
La carretera me atrae tanto, no tienen idea. El rumor del motor, esa quietud aparente dentro del bus o el vehículo, el paisaje que cambia afuera como la proyección de una película, los pensamientos profundos que uno desarrolla, la ansiedad de llegar al destino. Durante muchos años viajé casi seguido a la provincia de La…
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COMECUENTOS: Timpo y tiempo
El seis de enero, aparte de celebrarse en todo el orbe la Fiesta de los Reyes Magos, es momento ideal para sacudir los perales en Tiabaya y preparar el Timpo de Peras o Timpusca, chupe que lleva, aparte de un buen trozo de carne de cordero tierna, patasca de trigo, papa, camote, cochayuyo y peras.…
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COMECUENTOS: Siete panetones para un mes
Mathías come panetón en diferentes épocas del año. No le importa la marca, lo que le gusta es el sabor de ese bizcocho migoso lleno de pasas y frutas confitadas que le arranca una sonrisa. Tiene siete años y sabe que Navidad es la época en que más de esos panes, de italiano origen, tendremos…
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308. Vanilla Ice y el primer beso
La canción la encontré hoy para ti en Youtube: Ninja Rap. ¿Te acuerdas? Era 1990, era el día pues, no tengas duda, la ropa lista y no sabía qué pasaría. La invité al cine y ella aceptó para ir, pero junto a su hermana un año mayor y tú tenías que llevar al Lagarto. El…
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309. Teatrero
En el Carnaval del 90 Uncas tenía 11 años como para andar en la mancha de los grandes. No se había convenido nada en la mañana. Cada uno llevaría globos inflados en los baldes y anilina para el agua o polvos. Algunos llevarían “matacholas” y de la calle República el Negro llevaría aceite de camión.…
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311. Detrás de la “María Phishana”
La abuela se sentó un momento antes de seguir bailando la Tunantada. Se supone que el personaje de la María Phishana lo hace un hombre, pero ella, desde hace varios años, en el baile de la Candelaria, asume el papel y, con mucha picardía y coquetería, interpreta el personaje mientras danza. Se le acerca un…
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310. Sin salida
Desde un inicio comprendí que este mundo está regido por los dueños, aquellos que tienen privilegios y que nos ven como objetos. Nunca me rebelé al principio, porque comprendí también que de hacerlo el destino era el hambre y la muerte. Al caminar por las calles de esta ciudad, pude ver a muchos de los…
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313. No eres tú…
En serio, no eres tú, soy yo. Yo y mis dificultades para estar en paz con el amor que me das. Yo y la sensación que te robo algo que a mí me falta y no es justo para ti ni para mi, que estés allí siempre y yo nunca. Que me saludes con un…
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315. Más feo que un pulgar
Eres feo, no lo vamos a negar. Tampoco eres de raza, por más pelado que tengas gran parte del cuerpo. No haces trucos ni siquiera cuidas la casa, duermes todo el día y comes ahora pura comida especial pues ya ni dientes tienes. Tu llegada a casa fue tormentosa. Mi abuela Hilaria me reclamaba que…
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316. Lucho por ti
Hay un demonio que te ronda y trato de espantarlo. No tiene el color definido, solo flota alrededor tuyo cuando más triste te pones. Pareciera que consume tu estado, ya que cuando ríes y te alegras por algo no se presenta. A veces lo espanto haciéndote caer algo y que te enojes o te rías…
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317. Escalafón escolar
En primero de secundaria buscábamos nuestro lugar en la clase. Si eras el más rebelde, el más chistoso, malhablado, vivo, peleador, pornográfico, adinerado, malcriado, chancón, pajero y largo etc. Una vez logrado un espacio lo defendías para que otros no te hagan sombra. Si estabas en nada eras “punto”, es decir te agarraban de “pescado”.…
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326. Los nombres
Te amo Fabiola como nunca imaginé amar a nadie en esta vida Alejandra, los cabellos que te caen por la espalda me recuerdan una cascada María, sin saber tu nombre te he deseado Helen, ¿porqué siempre te miraba a través de la ventana?, es sencillo, me gustabas Camila, es que soy tímido y creí que…
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327. ¿Qué es el amor?
Los celulares enfocaron al muchacho que gritaba en la Plaza de Armas. «…solo eso quisiera que me respondan: ¿Qué es el amor? Quién posee el amor al final, deseo que alguien me explique y me diga porque tendría que amarla tanto, estar aquí, semidesnudo, con el pecho cubierto de heridas que me he hecho por…
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328. La mancha
Todos sábados, durante un verano entero, con mi pataza Pancho nos íbamos a jugar frontón al parque de La Isla. Allí los pitucos de la zona aprovechaban a sus anchas, pero también invasores como nosotros, que bajábamos del barrio casi marginal de la parte baja de Mariano Melgar. Era si mal no recuerdo 1993. Casi…
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330. La bicicleta
Era una bicicleta Goliat serie Bronco, de segunda generación en montañeras, con 18 cambios, cachos y suspensión delantera. Lo más bello era que estaba pintada de blanco en fondo, con grafitis en líneas aleatorias de colores fosforescentes, pero de aquellos chéveres, no verdes ni amarillos, sino violetas, fucsias, rojos… Sin pensarlo le puse de nombre…
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332. Recuerdos (I)
«Eran dos amigos: Juan y José. Los llamaban “Los dos Jotas”. A pesar de ser buenos amigos, a veces ocurrían riñas y a eso se debe esta macabra historia. Juan una tarde consultó a un amigo qué debería hacer para no tener problemas con José. Él le dijo —Consulta con…» Así empieza mi primer intento…
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333. Tesoro final
Estaba tirado en el pasto contemplando el arcoíris. No es que quisiera contarle a alguien que logró encontrar la olla de oro, lo que tendría que hacer es escapar, pero es que su belleza siempre lo atormentaba. Cuando niño escuchaba las leyendas de la olla del tesoro de los duendes y pensaba que eran exageraciones,…
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335. Una lista escolar que da alegría comprar
El niño llega a casa y va al cuarto de su abuela. —Hola Fernandito ¿Cómo estás? ¿Compraron los útiles con tu papá? —Sí abuelita pero la verdad que aburrido mi papá, se la pasaba yendo de un lugar a otro y me hacía probar de todo y todo le gustaba, no lo entiendo, si son…
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336. Antes del ocaso quiero volver a sentir
De niña las miraba como vivían entre las plantas de maíz de mi abuela Blanca, allá en la chacra. Las mariquitas se escondían de mí entre las hojas, pero siempre las encontraba. Con su caparazón rojo y puntos negros me parecían nacidas más de huayruros que de esas larvas horribles. Quería hacerme con ellas una…
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337. Anita y el temblor
«Es temprano y papá tiene que ir a la chacra a trabajar. Yo quisiera quedarme un poco más entre estas calientes frazadas, pero también tengo muchas tareas que cumplir antes de ir al colegio. Mi casa era de adobe. Pero ya no vivimos allí, luego del fuerte temblor que hubo hace semanas, se cayó el…
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339. Boomerang
Estaba harta de enamorarse del incorrecto. Si era guapo entonces era mujeriego, si tenía dinero entonces era insensible, si era exitoso entonces no tenía tiempo, si era inteligente no tenía sentimientos. Para aquel que la belleza era todo, ella siempre era un accesorio más que mostrar, le pasaba lo mismo con el exitoso o con…
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341. Bosque encantado
Foto: Manuel Chávez Hinojosa Dicen las leyendas que en ese bosque que ve usted a este costado nunca llega el sol y la nieve cae perpetua sobre los árboles. Dicen también que hay animales de cuatro crestas y diez patas que te atacan y devoran si llevas algo morado o rojo. Dicen que las…
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342. Las despedidas nunca son como uno quisiera.
Caminando al paradero trataba de explicarle por qué no lo haría. Esa tarde no tuvo gasolina para el carro así que fue en taxi, cuyo chófer no tuvo cambio para el billete grande así que pararon en un grifo. Al llegar la reunión donde ella estaba no la encontró en un primer instante, luego de…
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343.- La búsqueda implacable
343.- La búsqueda implacable En lo alto del brazo de la gran estatua de piedra, se encontraba Heneros Crabel, mirando a la lejanía, como los tres soles se ocultaban uno en sucesión de otro… La pregunta de siempre le asaltó, pero la dejó atrás. Saltó y cayó de cuclillas. Se paró con paciencia y partió…
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344. La Doña de los ovarios bien puestos
344. La Doña de los ovarios bien puestos Esa anciana arremetió contra el Presidente de la República a cachetada limpia sin que pudieran hacer mucho los agentes de seguridad. Fue casi de inmediato declarada heroína, en especial cuando los medios captaron la frase que la volvería famosa mientras se la llevaban los de Inteligencia de…
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345. ¡Qué linda es la vida!
345. ¡Qué linda es la vida! «Ya perdí, lo sé. El sicario me apunta con el negro cañón de una treinta y ocho automática y a mi costado puedo atisbar que mi compañero de mesa, en este barcito al aire libre, está saltando hacia un costado para evitar las balas o mi sangre, lo que…
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346. Los dueños de su amor
346. Los dueños de su amor Cuando Camila encontró a su Julio en amores con la vecina, sintió que todo acababa para ella. No solo se convirtió en el cliché más antiguo: la de la mujer engañada, sino que para colmo era como un calco de una mala novela porque el desventurado no tuvo mayor…
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347. Visita de fin de año
347. Visita de fin de año Las vísperas de este Año Nuevo para Alejandra es una repetición del anterior. Entre ir a la casa de sus padres, de su abuela y a la casa de los papás de su ex esposo, se le está yendo el 31, único día en que puede ver a sus…
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354. Los superpoderes de Mamá
354. Los superpoderes de Mamá —Papá… mi Mamá ¿Me ama? —Claro hijo, nunca dudes de eso. —¿Y me amará mucho aun cuando haga travesuras? —Hijito… ¿Hay algo que debas contarme? —Esteeee, tengo miedo que ella no me ame cuando haga cosas que no le gusten. —No te preocupes, ¿Acaso no ves como tu abuelita me…
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355. A las orillas del Río Grande
355. A las orillas del Río Grande Recuerdo la primera vez que fui a Iquipí, el pueblo de nacimiento de mi padre, ubicado en Río Grande en Condesuyos. Era de madrugada. Para llegar a la casa de los abuelos teníamos que atravesar una acequia que me pareció un río para mis seis años de edad.…
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Deshojando el amor (15 microrelatos de amor desencadenado)
Me quiere… No nos miramos de frente nunca. Son miradas dispersas en el día, en medio de conversaciones, a la hora del recreo. No nos conocemos, pero sabemos nuestros nombres y la hora exacta en que nos vamos a casa. En las actuaciones buscamos ponernos frente a frente y ensayar juntos en medio de risas…
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357. La distancia entre los dos
La distancia entre los dos Alguna vez te preguntaste ¿Porqué hacemos diferencias entre nosotros? Cuántas veces has sentido que no encajas, que no estás en la misma línea que los demás, o que piensas distinto… y eso te hace sentir menos importante. En la inmensidad de una ciudad, en la lejanía de un grupo o…
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358 La lección
La lección La clase estaba expectante, mientras el profesor dirigió estas palabras a sus alumnos: «Al verlos a ustedes recuerdo a Julia. Su vida no fue glamorosa como muchos piensan: no asistía a las fiestas cuyas invitaciones llegan con nombre propio cuando estás en un medio periodístico, ni siquiera a los almuerzos que organizaban para…
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360. Cuarto Rey Mago
#365CuentosRegresivos 360. Cuarto Rey Mago Dicen las leyendas que hubo un cuarto mago: un joven adulto y rico que había abandonado su casa paterna en Oriente para salir en busca de la mayor sabiduría de la Tierra. Estando de vacaciones en casa de Melchor, se enteró de las predicciones que junto con Gaspar y Baltasar…
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362. El viejo de la redacción
#365CuentosRegresivos 362. El viejo de la redacción —Creo, Fernando, que me pides recordar el estar jugando en la calle y de pronto que se suelta el aguacero, correr a cubrirte y esperar a que pase, la aventura (aunque sin reconocerlo) de subirte al techo a barrer y sentir que enfrentabas a los elementos “¡Epa, venid…
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363. El gol secreto
#365CuentosRegresivos 363. El gol secreto —Señores pasajeros tenemos serios inconvenientes, prepararse para un aterrizaje de emergencia. Tiago no cayó en la desesperación. Antes de embarcarse su novia le dio la noticia que sería padre y tenía la certeza de sería varón. Alguna vez leyó el cuento de un autor argentino donde el personaje iba a…
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365. El condimento del recuerdo
#365CuentosRegresivos 365. El condimento del recuerdo El sol se ocultaba en el Mar Mediterráneo. Intentaba recordarlo, o por lo menos, evocar su rostro. No lo conseguía. Estaba en el mismo hotel en el que pasó las vacaciones hace 20 años con su familia en ese nuevo año. Al tercer día, durante la cena, mientras bebía…
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Creciendo con Mathias: Los deseos y la Luna
Desde hace algunos días me encanta que mi Papá me hable de la Luna. Me cuenta que está muyyyyyyy lejos, pero que está presente, casi cerquita, en muchas cosas que hacemos. No entiendo todo lo que me cuenta, pero sé que algo tienen que hacer con la agüita de los mares y como los marineros…
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Para un bravo siempre habrá otro más bravo
Lo esperó a dos cuadras de su casa, justo en ese callejón estrecho y oscuro entre los dos edificios de departamentos. Con su metro con cuarenta centímetros no causaba miedo, quizá ternura, MÁS con esos lentes de medida. Era la clásica imagen del niño al que golpean en el recreo y le quitan el dinero…
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La historia de amor de Graciela y Camilo
—¿Aún recuerdas cómo te enamoré? —preguntó él. —¡Claro! No me gustabas al principio, hasta creí que eras un odioso por cómo te comportabas y hasta me ignorabas, pero luego, no sé, puede ser que me gustara tu forma de hablar así tan seguro de ti, eras algo inocente para expresarte, no me malinterpretes, es que…
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El chupacabras atacará de nuevo
El novio de la hija mayor de la familia era un gringo alto con mirada fría. El primer error que rompió el hielo de su llegada fue decirle “inglés”. Allí entró en una explicación del porqué Escocia era el mejor país no independizado del mundo y que los “usurpadores”, como llamaba a los ingleses acompañada…
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La vida en 10 minutos
—Maestro a la calle San Francisco con Moral. —Ya señor seis soles nomás. —Cuanto se demora porque estoy apurado, tengo 10 minutos para llegar. —Llegaremos tranquilos es lo más importante ¿No cree? En 10 minutos nos podemos morir si nos apresuramos demasiado. Póngase su cinturón y deje que le cuente porqué es que es mejor…
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Retroceder… ¡Imposible!
La cosa va bien, has caminado sin encontrarte con nadie desde tu casa hasta la tienda y estás de regreso. Es un pueblo nuevo, no conoces a nadie. Los primeros días evadiste con maestría a varios posibles contrincantes y adversarios, chicos de tu edad que podrían atacarte solo por el hecho de ser tú…
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Creciendo con Mathias: El olor a la felicidad
Mi mami tiene el olor a la felicidad. Claro, dirán que yo, como un niño pequeño, no sé que es la verdadera felicidad, porque no he vivido ni he experimentado muchas cosas en mi cortita vida. Pero, vamos a ver: ¿Qué es la felicidad?. Unos me dirán que es comer. Claro, ustedes podrán comer muchas…
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La palabra que no existe
La cantante paseaba entre los pabellones del cementerio en pleno domingo, Día de las Madres, cuando divisó a un posible cliente. —Señora ¿Quiere que le cante algo a su madrecita?, hoy por el Día de la Madre tengo rancheras de Juan Gabriel, o si quiere alguna de Roberto Carlos, canciones de José José, usted dígame…
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Mamá… ¿Soy malo?
El niño, aprovechando un silencio prolongado en la mesa después del almuerzo preguntó: —Mamá… ¿Soy malo? —¿Por qué piensas eso hijo? —Es que así lo siento, no sé, a veces pienso que por eso me porto mal y te hago renegar, que por eso no tengo amigos y nadie me quiere. A veces me siento…
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¡Hasta luego amiga!
Yo no sabía que se iba una gran amiga de mi familia. Me tomó por sorpresa la noticia. Deben saber que para un niño como yo de casi TRES años, pues hacer amistades es importante, no a cualquiera se le regala una gran sonrisa o un abrazo, no señor. Para hacerme amigo de Regina, pasó…
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Los huecos en el balcón
Un zumbido despierta al pequeño. La puerta al patio interior (y a las escaleras) no estaba bien trancada…
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Paloma
Después de un drama familiar, llegué con mi madre a Villa Rica, pueblo cafatalero ubicado en el centro del país, en plena ceja de selva de Pasco. Ella hacía su SERUMS, su servicio rural antes de optar por el título profesional de obstetra. No haré largo el tema, pero debo confesar que fue uno de…
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Las alas
Era una bicicleta Goliat serie Bronco, de segunda generación en montañeras, con 18 cambios, cachos y suspensión delantera. Lo más bello era que estaba pintada de blanco en fondo, con grafitis en líneas aleatorias de colores fosforescentes, pero de aquellos chéveres, no verdes ni amarillos, sino violetas, fucsias, rojos… Sin pensarlo le puse de nombre…
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Palomar
Fue una tarde en Lima, en la casa de mi tío Pepe. La construcción era un monstruo de cuatro pisos que se elevaba por encima de los caserones vecinos, con sólo el primer piso estucado y pintado de un verde provinciano; lo demás con el ladrillo rojo, desafiante. En el cuarto piso estaba el Palomar,…
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Frazadazo
Cuando le dictaminaron nueve meses de prisión preventiva en el Penal de Socabaya, sintió que todo se le derrumbaba. Regresaría al lugar de donde salió el 2005. Por reincidente lo pondrían en el Pabellón D. Durante todo el día sufrió un colapso estomacal que lo llevó a estar pegado a la letrina del baño comunitario.…
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Entre los segundos
El niño está encerrado en su cuarto. Allí, acurrucado contra la pared, un sudor frío le baja por la espalda. El niño siente el peso insoportable del arma que sostiene con las dos manos, mientras, murmura una oración sobre un ángel de la guardia y su dulce compañía. El fierro es una automática calibre 38.
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¡A mi hermanita no la tocas!
—¡Hola! —Hola pequeño, bienvenido. —Ummmh no estoy seguro, pero quisiera saber si mi hermanita está bien, no la veo por ninguna parte aquí arriba. —No te preocupes, gracias a ti a tu hermanita no le pasó nada. —Ahhh bueno… ummmhhh. —¿Quieres saber que te pasó a ti? —Sí, es que siento que no la volveré…
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Líbrame de mis cadenas
…Segundos antes la muerte era su destino, lanzado contra el vacío del abismo de la calle por ese hombre que nunca le dijo “hijo”. Ahora, en un incomprensible estado, el tiempo detenido, su cuerpo que lentamente caía, cambiaba. Él cambiaba…
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Esa alegría…
#Microcronica: Preocupado de que su padre vaya cada domingo por la mañana hasta un lejano tunal, el hijo mayor le dijo: —Papá, mira, en la semana vamos a comprar las cosas en el mercado de la ciudad, te vamos a traer tunas ya sin quepos y hasta peladas ya venden. No quiero que te pase…
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La promesa
—Abue ¿Porqué el sol se oculta? —Para recordarnos hijito que todo tiene un final y que debemos vivir intensamente cada momento, pero también nos recuerda que, a pesar que va oscureciendo, existe la promesa de que habrá siempre un nuevo día para intentar salir adelante. —Abue… sabes muchas cosas ¿Porqué? —He vivido muchos atardeceres hijito,…
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Mi Madre Coraje
Mi madre me tuvo a los 42 años. Fui su última hija. También la que se quedó hasta el último con ella, la que le cerró los ojos luego que perdiéramos la batalla contra el cáncer. Al final ella ganó, se fue y me dejó, no esperó. Como siempre su carácter se impuso, ese rasgo…
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Libro del autor en Amazon
Para todos aquellos que quieran adquirir el libro «Palo con Clavo y Santo Remedio – Cuentos», ya está disponible en Amazon, apoyando de esa manera este proyecto: Palo con Clavo y Santo Remedio – Cuentos [Amazon] Spot del libro
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Cuento de Navidad: El padre del Salvador
La casa no había cambiado en los últimos años, seguía con las mismas marcas del esfuerzo de sus habitantes por hacerla un hogar. El anciano estaba tosiendo desde hace un buen rato. Cuando se tranquilizó algo miró a esposa y luego a su hijo. —¿Has terminado los estantes para Tobías, sabes que viene a recogerlos…
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«Divina Felicidad»
Con estas entrevistas se ha querido reconstruir el día anterior a los sucesos ya conocidos y tratar de explicar cómo estaba el escritor Leandro Mendoza anímicamente.