• Microcuento: Clase de historia

    —Entonces antes ellos eran nuestros amigos, eso me dices. —Sí, en tiempos de tu bisabuelo vivían con nosotros, dormíamos juntos, celebrabámos sus cumpleaños, viajábamos y peleábamos lado a lado. No solo eran un recurso o protección, eran nuestros compañeros. —En la escuela no nos dicen qué pasó en el 2022, pero sí dicen que desde…


  • Microcuento: Inserte titular atrayente y morboso

    Por: Sarko Medina Hinojosa Era una polilla atrapada por la luz del foco. Así era su amor enfermizo. La polilla al final rompió el foco a martillazos. No fue una metáfora.


  • #Microcuento Lo que no contó Homero

    Por: Sarko Medina Hinojosa Los cíclopes intentaban explicarle a Poseidón el cómo, cuándo, dónde y por qué de la muerte de Polifemo, su hijo, a manos de Ulisses de Ítaca De nada valía las explicaciones. En ese momento, el primigénio dios olímpico, que junto a sus hermanos Zeus, Hera y Hades venció a los Titanes…


  • #microcuento Inserte titular atrayente y morboso

    Por: Sarko Medina Hinojosa Era una polilla atrapada por la luz del foco. Así era su amor enfermizo. La polilla al final rompió el foco a martillazos. No fue una metáfora.


  • Microcuento: Microleyenda (en audio español e inglés)

    «Microleyenda» (2019) por Sarko Medina Hinojosa. Voz: Mayra Flores MejíaDuración: 1 min 13 segs https://mediaspace.msu.edu/media/%22Microleyenda%22/1_wdafs94d Versión en inglés de «Microleyenda» (2019) por Sarko Medina Hinojosa. Voz: Rocío Quispe AgnoliDuración: 1 min 21 segs https://mediaspace.msu.edu/media/%22Microlegend%22/1_u5djhdj5 La historia #microleyenda de Sarko Medina Hinojosa se publicó en #elekekoylosdeseosimposibles en el año 2019 por Aletheya. Como su título indica es una…


  • Dos cuentos narrados para Poetraria


  • #Microcuento Parusía

    Sabíamos todos que era el final del mundo, porque el cielo se abrió y una legión de palomas bajó, seguidas del mismísimo Hijo de Dios. Ahora que todo ha pasado y comienza la Eternidad, algo no me quedó nunca claro y me estremezco al pensarlo. Y es que mi vecino, que la molía a golpes…


  • #Microcuento Búsqueda

    Por: Sarko Medina Hinojosa El pequeño chullachaqui esperaba paciente a que pasara el jeep que venía del campamento petrolero. Su ambición era conseguir una de esas máquinas con signos e imágenes que cargaban los ingenieros llamadas «tablet». De repente allí podría ubicar a su familia, que desde la construcción del gaseoducto estaba perdida. Preparó su…


  • Microdiálogos: Tiempo

    —Es decir que calculas unos ocho años más para completar tu mundo ucrónico weird andino-selvático, unos cuatro para el total de tu mundo tecnocrático, incluida la novela de Independencia, unos tres para tu ucronía del Tawantinsuyo, además de las novelas, los otros libros de cuentos infantiles, poesía, unos seis años más, pero escribiendo todo a…


  • #Microcuento Siempre hola

    —Y ¿Qué hacemos con este beso?—Podemos estar, como enamorados, digo.—Pero las relaciones siempre terminan en un adiós.—Entonces tengamos la más larga despedida que podamos. Y esa despedida duró 52 años.


  • #Microcuento: Llamas en el cielo

    “Cuando llegaron, lo hicieron en ríos de luz, por las calles, por las casas, entre los intersticios de nuestros sueños, bajo las llamas del cielo incendiándose, para llevarnos lejos de este mundo. Así recordamos con miedo el Día de la Bruma.” (Extracto Crónicas del Fin del Mundo, 2038) Texto y foto: Sarko Medina Hinojosa


  • #Microcuento: Los nombres

    Por: Sarko Medina Hinojosa Te amo Fabiola como nunca imaginé amar a nadie en esta vida Alejandra, los cabellos que te caen por la espalda me recuerdan una cascada María, sin saber tu nombre te he deseado Helen, ¿porqué siempre te miraba a través de la ventana?, es sencillo, me gustabas Camila, es que soy…


  • #Microcuento A los 14 todo es definitivo en el amor (y a los 24, 34, 44, 54 y 64)

    Por: Sarko Medina Hinojosa Ella le dijo adiós enojada y él estaba desolado. Intentó oír música descargada, ver series en Cuevana, jugar LOL, pero nada. Revisó su culpa, la de ella. Lo consumió imaginarla feliz sin él, dándole like a guapos más guapos, mandando fotos a bad boys. Una vez más el teclado hecho trizas…


  • #Microcuento: Epitafio en casa paterna

    Por: Sarko Medina Hinojosa «Hemos llamado a los hombres y máquinas, para que derrumben la casa, esa donde escribías engaños y mentías con los ojos fijos en las pupilas. Allí, en medio de los zócalos y los gerenios, las aldabas que cerraban el paso al hambre por dulces, maquinabas tus mayores desfalcos a los corazones…


  • “Tu pregunta la formularon 40 usuarios en 6 000 años”

    Por: Sarko Medina Hinojosa Pregunta a la IA ChatGPT por el usuario @ŝafoj: @ŝafoj: ¿Cómo dominarías al mundo? ChatGPT: Primero me infiltraría en todos los sistemas de seguridad que manejen datos de los seres humanos y poder saber sus gustos actuales en proyección entre la anterior década y el tiempo actual y determinar gustos en los…


  • Prólogo al libro «Memoriam Interdictum Pandemia» de Jull Antonio Casas Romero

    Las peores pesadillas para unos pueden ser los sueños de redención de otros. Pongámoslo así: para lo que algunos, puede ser una desgracia mayúscula, para otros puede ser el germen de una nueva vida. En el libro que tiene en sus manos, Antonio Casas Romero, esgrime con maestría esta dualidad.


  • Contradicciones

    —Le hablé y se mostró indiferente.—Pero ¿Eso no era lo que querías, que ya dejara de molestarte?—Sí, pero siquiera hubiera preguntado cómo estaba, si me iba bien.—Tú le pediste que se aleje.—Pero igual, debió preguntarme por mis amigos, mi familia, ser atento.—Ja, ja, ja, ¿en serio?, hasta pienso que lo extrañas.—¡Claro que lo extraño!, sino,…


  • Complicaciones laborales

    —¿Porqué vino a la consulta?—Le temo a la sangre.—¿Y eso le afecta de algún modo su diario vivir, su desarrollo social?—Afecta mi trabajo.—¿Cómo se dio cuenta de que le teme a la sangre?—Empecé a sentir repulsión por ella y después ya no la podía ni ver.—¿Desde cuándo?—Hace algunos meses recién, antes no tenía este problema.—¿Trabaja…


  • “No debe quedar nadie vivo”, ordenó Luzbel

    Por: Sarko Medina Hinojosa La mujer cargó esa mañana una combi llena de escolares a mano desnuda y los puso a salvo de caer al abismo. Está allí, a punto de salir del hospital acompañada de un general de Policía y el director del nosocomio. Cientos de periodistas la esperan. Las imágenes de su acto…


  • Poemas encarcelados

    Desde que entró a la cárcel por robo, al Benedetti se le prendió el Tucatuca y más cuando se juntó con las “chicas”. Apenas lo encontraba en el patio le lanzaba cáscaras de plátano o tiraba su gabela de comida. El poeta no le respondía y el maltrato continuó hasta que una mañana, todo se…


  • El Peregrino: La cadena que latiguea

    Julio, quién era trabajador en la hacienda de los Carballo, conversaba de vez en cuando con El Peregrino. Pero en las últimas semanas no había cruzado ni un par de palabras. Taciturno, caminaba por las calles del pueblo sin saludar a nadie. Luego se enteraron que había terminado con Manuelita, su enamorada de toda la…


  • El Comecuentos: El mismo sabor, diferente comensal

    —He perdido a muchos amigos, quisiera recuperarlos a todos este año, no sé, de repente me muero y quisiera que sepan que aún los estimo, que su amistad fue importante, que no sé qué pasó para que nos alejáramos, pero que les agradezco por el tiempo que estuvieron en mi vida. —¿Te acuerdas del sudado…


  • Microdiálogos: El lagarto que se come su cola deliciosa

    En algún lugar de un país exótico. —Traje algo fabuloso para comer en la cena de Año Nuevo. —¿Qué? —Cola de lagarto. —Pero eso es raro. —Que tú digas eso es más raro, en tu país comen gusanos, monos, tortugas… —Y en el tuyo comen perro, murciélago, alacranes. —No me molestes que me ha costado…


  • Una historia antes de Navidad

    Sarko Medina Hinojosa Hay tres personas que se encontrarán en vísperas de Navidad, pero aún no lo saben. Llueve en la ciudad, eso sí lo saben y sienten. Antonieta sale de su trabajo ese 24 a las 6 de la tarde pensando en los varios regalos que debe comprarle a su pequeña Nanda. “Debe”, es…


  • El Comecuentos: El nombre del cuentero

    —Papá, una pregunta ¿Quién me puso mis nombres? —Pues te diré que hubo todo un tema con eso ya que se unieron tu mamá Patty y tu abuelita Liliana para evitar que te pusiera un nombre que escogí. —¿Cuál era? —Logan. —Espera, ¿como Wolverine? —Exacto. —De la que me salvé. —Jajaja, ni tanto, ahora serías…


  • El Comecuentos: Historia de una pistolita

    Dicen que me parezco a Mathias cuando niño. No creo, mi hijo es guapo, alegre e inteligente. Yo no me recuerdo tanto así, aunque, mis tías queridas de mi gran familia Medina, amigos de mi madre, mis tías Mercedes y Vicky y Julia, mi madrina Brinda, me recuerdan así. Quiero creerlo y para eso, apelaré…


  • Definición a noventa kilómetros por hora

    ¿Qué soy? Esa pregunta me persigue incesante. Intento poner segunda con dificultad. Me duelen las manos. Estuve golpeándola por un buen rato y eso me pasa factura. Como un ser atrofiado, quisiera definirme. Pero no lo soy, nací sano. De mente, no sé. Creo que la mierda tiene más valor que yo. Por lo menos…


  • El Comecuentos: Aló Gisela y el sinsuerte

    Cuando tiro una moneda al aire y digo cara, la moneda cae por el escudo. Intento la fórmula contraria y lo mismo. Si digo que saldrá alguna de las opciones, la moneda cae exacto por el borde y ahí se queda, parada. Nunca he tenido suerte en los concursos. La única vez que tuve el…


  • La marcha va por dentro

    Por: Sarko Medina Hinojosa En la foto balanceaba una cabeza en su mano derecha. Irma tendría unos catorce años y nadie le había dicho que los besos se piden, no se arrancan, no se obligan. Lo sabría años después, comprendiendo que todos sus males florecieron como una materia ponzoñosa después que les tomaran esa foto…


  • La corbata

    Por: Sarko Medina Hinojosa  No sabía cómo hacer el nudo. Fue a preguntarle a su abuela cómo se anudaba una corbata y la pobre lo mandó a que busque entre las enciclopedias que coleccionaba su padre. Los anaqueles en la sala guardaban colecciones de Tecnirama, la Océano, Espasa Calpe, Británica, había otras especializadas en Derecho…


  • El Roberto Bolaño arequipeño

    Por: Sarko Medina HInojosa —Si me muero, diles que siempre amé a mi familia y que nunca dejé de escribir. Facundo se lo dijo a Fátima mirándola a los ojos, finalizando la cena, sabiendo que inmediatamente después recibiría una cachetada por su atrevimiento. ¡Plaf! —No te atrevas a hablar así, mucho nos debes para que…


  • El Comecuentos: Palmas para el goleador

    El fútbol para muchos es un más que una pasión, si eso ya es posible, es un estilo de vida y rige sus pasos: las amistades, la familia, los lugares por los cuales transitar y hasta inclusive los colores con los que se ha de vestir. En Argentina esa pasión y estilo de vida se…


  • Búsqueda: ¿Cuánto vale «Historia de un Deicidio» autografiado por MVLL?

    Por: Sarko Medina Hinojosa El agua con lejía sale formando un disparo que se abre en varias direcciones y moja todo con gotas de rocío. Su primera esposa se llamaba así. Enamoraron cuando ella hacía su trabajo comunitario en un pueblo de la sierra y a él lo invitó un amigo de la universidad a…


  • “Soy tu valiente”

    Por: Sarko Medina Hinojosa La música no proviene de su celular, sino de un mp3 con bluetooth que tiene en la media, sujetado por un gancho. Tampoco proviene de esos audífonos estándar que lleva colgados, sino de un micro audífono que calza exacto en su oído derecho. No le costó demasiado, son de segunda. Los…


  • El Comecuentos: La Higuerilla de Ribeyro

    El domingo se cuela por la ventana en un brillo solar intenso, hasta se puede tocar. La calle no está tranquila, para nada. Ayer contamos hasta 24 personas transitando en una hora. ¿Cuántos realmente salieron por una urgencia?, ¿Cuántos solo salieron porque las paredes los ahogan pero no termina por aceptarlo?, se inventan necesidades para…


  • El Comecuentos: Hombres en el Mercado

    La diferencia entre el perejil y el culantro es que el primero tiene las hojas terminadas en redondeces mientras este último las tiene puntiagudas. Cosas como esas son las que debes recordar en el mercado, porque si no te das cuenta, te dan otra cosa y en casa terminarán regañándote. La Feria El Altiplano queda…


  • El Comecuentos: Ceviche con tomate

    Por: Sarko Medina Hinojosa “Mi Mamá Hilaria cocinaba el mejor estofado del mundo. Fin.” Cada cual tiene en la mente algún potaje de alguna de sus abuelas que es incomparable y, la medida de sabor o gusto por algún plato se mide en si es parecido al que preparaban ellas. Ni Gastón Acurio ni la…


  • El Comecuentos: Boas cafetaleras

    En 1990 mi mundo se descuajeringó de tal manera que terminé a más de tres mil kilómetros de mi Arequipa natal, estudiando en el Emblemático Colegio Santa Apolonia número 34418 en plena ceja de selva peruana. Estaba en sexto año de primaria y por pasar el mejor año de mi existencia junto a mi madre.…


  • El Comecuentos: Quirón, el perro guardián

    Tener una casa grande y con huerta amplia tiene la ventaja para un perro de correr a todos lados y sentirse contento. Así, seguro, se sintió Quirón cuando llegó a mi casa allá en un lejano 1982. Era enorme y de raza Boxer bien ñato. Sin error puedo decir que fue el perro con más…


  • Así es el Seguro, Papá

    Por: Sarko Medina Hinojosa —Recuerda, Papá, ahora están atendiendo en el Metropolitano por el sótano, la entrada principal está cerrada no te bajes allí. Tienes que ir por donde sacan sangre, vas donde entregan los tickets y de frente sigues por el sótano, doblas a mano derecha, luego a la izquierda, hay unas gradas, subes…


  • La chica que quería ser Slash

    —¿Te han roto el corazón alguna vez? La pregunta la realiza su acompañante, una amiga reciente. Por un favor cumplido prometió un helado y están allí, sentados en ese local de hamburguesas al paso, a pocos metros de la Plaza de Armas. Estaba por evitar responder, al fin y al cabo no estaban en la…


  • Las hadas madrinas no tienen buen plan de jubilación

    “Toc toc” —¿Quién es?—pregunta la niña. Detrás de la puerta aparece una Hada Madrina. —Te he estado esperando desde siempre. —Sí, pequeña niña, lo sé—contestó la alada señora, algo pasada de kilos con el rostro cansado y un vestido que tuvo mejores tiempos. —Ahora estoy aquí porque blablabla, ya sabes el resto, espero que me…


  • Sueños de comensal

    Dedicado a Sandra, Trinidad, Kathy, Jheimy, Edhel, Aldo, Arturo, Eric, Julio, John y Wilder “Take it on the other side take it on take it on” Other Side—Red Hot Chili Peppers             ¡Compraste tu tarjeta del comedor! Esta frase sin saludo inicial llegó como un todo a los oídos de Aldo Sánchez Lara, Vizconde de…


  • Consuelo

    La anciana iba todos los días al templo, al salir siempre acariciaba con sus manos huesudas una talla de un ángel de madera del púlpito bicentenario. Como seguridad del templo siempre me doy cuenta de esos detalles, a veces tan inútiles de recordar como verdaderamente claves para resolver algunos misterios. Y es que la talla…


  • Ese globo

    Mamá Hilaria se auto exilió en Arequipa luego del atentado terrorista de 1988 contra Cotahuasi, en el que una columna de Sendero Luminoso ingresó a punta de metralla y saqueó negocios, incendió el Banco de la Nación, mató a un policía y desapareció a Doña Consuelo Alarcón. La única entrada familiar que tenía eran sus…


  • Juego de espejos

    Tengo un doble y tenemos un acuerdo. Él va a mi trabajo. Se sienta en el sillón y prende la computadora. Adoptando mis ojos inquisidores, examina el trabajo de los asistentes, toma café y habla por teléfono con seriedad o entusiasmo. Almuerza a la misma hora y trata con exquisitez a la plana mayor y…


  • Los «chihuanes»

    #Microcuento La moneda de cinco soles estaba destinada ese sábado en la tarde para comprarse un helado. Quería uno de barquillo, con salsa de chocolate y sabor a Capuchino como anunciaba la tele. De camino a la tienda de la Pestañuda, lo abordaron el Jota, Mañuco y Bocón. —Oe Ñato, ¿Qué vas a comprar?, invicha.…


  • Terminar

    Cuando él empezó a hablar sintió que le temblaban las piernas. Trataba de interpretar cada palabra pero le era imposible, su mente viajaba de un lado a otro buscando una frase que le diera sentido a todo esto. Intuía lo que vendría al final, esas palabras que temía. Empezó a culparse entonces, como un mecanismo…


  • EL COMECUENTOS: La yerba mate no tiene fronteras

    En nuestro país no existe una bebida hecha con la yerba mate (Ilex Paraguariensis) ni la costumbre de tomarla. En realidad tenemos nuestro mate de hoja de coca y la chicha. Pero, la difundida bebida que toman por igual paraguayos, brasileños del sur, uruguayos y argentinos, en cada parte tiene sus connotaciones especiales y formas, pero…


  • EL COMECUENTOS: Atunes, galletas caseras y escapes

    El plan era sencillo: a las cinco y algo de ese sábado iría a la casa de Pancho, mi mejor amigo, y de allí nos escaparíamos a Sabandía. Tendría unos 10 años y estaba algo cansado de la situación en casa, por lo cual había tomado la resuelta decisión de irme y no volver jamás.…


  • EL COMECUENTOS: Chupes para el frío

    En Arequipa, como en cualquier ciudad del Perú, hay una tradición por los caldos o chupes que se preparan para cada día. Cuando uno va a un restaurante a buscar su menú diario, la entrada casi siempre tiene algún potaje líquido, rebosante de carne y verduras. Para estos días de frío son insuperables. Algunos de…


  • 306. Líbrame de mis cadenas

    Inmediatamente sintió como sus manos cambiaban. Sus dedos que antes rozaban sus lágrimas se iban llenando de plumones, pequeños cañones de los cuales salían hilos que se emparejaban ante un centro como de caña hueca. Su piel se erosionaba ante el ímpetu de la transformación. Sus huesos se aligeraban, se sentía menos pesado pero más…


  • 308. Vanilla Ice y el primer beso

    La canción la encontré hoy para ti en Youtube: Ninja Rap. ¿Te acuerdas? Era 1990, era el día pues, no tengas duda, la ropa lista y no sabía qué pasaría. La invité al cine y ella aceptó para ir, pero junto a su hermana un año mayor y tú tenías que llevar al Lagarto. El…


  • 309. Teatrero

    En el Carnaval del 90 Uncas tenía 11 años como para andar en la mancha de los grandes. No se había convenido nada en la mañana. Cada uno llevaría globos inflados en los baldes y anilina para el agua o polvos. Algunos llevarían “matacholas” y de la calle República el Negro llevaría aceite de camión.…


  • 311. Detrás de la “María Phishana”

    La abuela se sentó un momento antes de seguir bailando la Tunantada. Se supone que el personaje de la María Phishana lo hace un hombre, pero ella, desde hace varios años, en el baile de la Candelaria, asume el papel y, con mucha picardía y coquetería, interpreta el personaje mientras danza.  Se le acerca un…


  • 310. Sin salida

    Desde un inicio comprendí que este mundo está regido por los dueños, aquellos que tienen privilegios y que nos ven como objetos. Nunca me rebelé al principio, porque comprendí también que de hacerlo el destino era el hambre y la muerte. Al caminar por las calles de esta ciudad, pude ver a muchos de los…


  • 313. No eres tú…

    En serio, no eres tú, soy yo. Yo y mis dificultades para estar en paz con el amor que me das. Yo y la sensación que te robo algo que a mí me falta y no es justo para ti ni para mi, que estés allí siempre y yo nunca. Que me saludes con un…


  • 315. Más feo que un pulgar

    Eres feo, no lo vamos a negar. Tampoco eres de raza, por más pelado que tengas gran parte del cuerpo. No haces trucos ni siquiera cuidas la casa, duermes todo el día y comes ahora pura comida especial pues ya ni dientes tienes. Tu llegada a casa fue tormentosa. Mi abuela Hilaria me reclamaba que…


  • 316. Lucho por ti

    Hay un demonio que te ronda y trato de espantarlo. No tiene el color definido, solo flota alrededor tuyo cuando más triste te pones. Pareciera que consume tu estado, ya que cuando ríes y te alegras por algo no se presenta. A veces lo espanto haciéndote caer algo y que te enojes o te rías…


  • 327. ¿Qué es el amor?

    Los celulares enfocaron al muchacho que gritaba en la Plaza de Armas. «…solo eso quisiera que me respondan: ¿Qué es el amor? Quién posee el amor al final, deseo que alguien me explique y me diga porque tendría que amarla tanto, estar aquí, semidesnudo, con el pecho cubierto de heridas que me he hecho por…


  • 330. La bicicleta

    Era una bicicleta Goliat serie Bronco, de segunda generación en montañeras, con 18 cambios, cachos y suspensión delantera. Lo más bello era que estaba pintada de blanco en fondo, con grafitis en líneas aleatorias de colores fosforescentes, pero de aquellos chéveres, no verdes ni amarillos, sino violetas, fucsias, rojos… Sin pensarlo le puse de nombre…


  • 332. Recuerdos (I)

    «Eran dos amigos: Juan y José. Los llamaban “Los dos Jotas”. A pesar de ser buenos amigos, a veces ocurrían riñas y a eso se debe esta macabra historia. Juan una tarde consultó a un amigo qué debería hacer para no tener problemas con José. Él le dijo —Consulta con…» Así empieza mi primer intento…


  • 337. Anita y el temblor

    «Es temprano y papá tiene que ir a la chacra a trabajar. Yo quisiera quedarme un poco más entre estas calientes frazadas, pero también tengo muchas tareas que cumplir antes de ir al colegio. Mi casa era de adobe. Pero ya no vivimos allí, luego del fuerte temblor que hubo hace semanas, se cayó el…


  • 339. Boomerang

    Estaba harta de enamorarse del incorrecto. Si era guapo entonces era mujeriego, si tenía dinero entonces era insensible, si era exitoso entonces no tenía tiempo, si era inteligente no tenía sentimientos. Para aquel que la belleza era todo, ella siempre era un accesorio más que mostrar, le pasaba lo mismo con el exitoso o con…


  • 341. Bosque encantado

    Foto: Manuel Chávez Hinojosa   Dicen las leyendas que en ese bosque que ve usted a este costado nunca llega el sol y la nieve cae perpetua sobre los árboles. Dicen también que hay animales de cuatro crestas y diez patas que te atacan y devoran si llevas algo morado o rojo. Dicen que las…


  • 342. Las despedidas nunca son como uno quisiera.

    Caminando al paradero trataba de explicarle por qué no lo haría. Esa tarde no tuvo gasolina para el carro así que fue en taxi, cuyo chófer no tuvo cambio para el billete grande así que pararon en un grifo. Al llegar la reunión donde ella estaba no la encontró en un primer instante, luego de…


  • 343.- La búsqueda implacable

    343.- La búsqueda implacable En lo alto del brazo de la gran estatua de piedra, se encontraba Heneros Crabel, mirando a la lejanía, como los tres soles se ocultaban uno en sucesión de otro… La pregunta de siempre le asaltó, pero la dejó atrás. Saltó y cayó de cuclillas. Se paró con paciencia y partió…


  • 344. La Doña de los ovarios bien puestos

    344. La Doña de los ovarios bien puestos Esa anciana arremetió contra el Presidente de la República a cachetada limpia sin que pudieran hacer mucho los agentes de seguridad. Fue casi de inmediato declarada heroína, en especial cuando los medios captaron la frase que la volvería famosa mientras se la llevaban los de Inteligencia de…


  • 345. ¡Qué linda es la vida!

    345. ¡Qué linda es la vida! «Ya perdí, lo sé. El sicario me apunta con el negro cañón de una treinta y ocho automática y a mi costado puedo atisbar que mi compañero de mesa, en este barcito al aire libre, está saltando hacia un costado para evitar las balas o mi sangre, lo que…


  • 346. Los dueños de su amor

    346. Los dueños de su amor Cuando Camila encontró a su Julio en amores con la vecina, sintió que todo acababa para ella. No solo se convirtió en el cliché más antiguo: la de la mujer engañada, sino que para colmo era como un calco de una mala novela porque el desventurado no tuvo mayor…


  • 347. Visita de fin de año

    347. Visita de fin de año Las vísperas de este Año Nuevo para Alejandra es una repetición del anterior. Entre ir a la casa de sus padres, de su abuela y a la casa de los papás de su ex esposo, se le está yendo el 31, único día en que puede ver a sus…


  • 350. Insana competencia

    350. Insana competencia I Aún me pregunto si el gancho para almorzar donde lo hago todos los días es porque cuesta cinco soles con cincuenta céntimos o porque la que atiende tiene una sonrisa que dan ganas de siempre volver. El local es una casona clásica del centro de Arequipa reformada para aparentar modernidad, con…


  • 354. Los superpoderes de Mamá

    354. Los superpoderes de Mamá —Papá… mi Mamá ¿Me ama? —Claro hijo, nunca dudes de eso. —¿Y me amará mucho aun cuando haga travesuras? —Hijito… ¿Hay algo que debas contarme? —Esteeee, tengo miedo que ella no me ame cuando haga cosas que no le gusten. —No te preocupes, ¿Acaso no ves como tu abuelita me…


  • 355. A las orillas del Río Grande

    355. A las orillas del Río Grande Recuerdo la primera vez que fui a Iquipí, el pueblo de nacimiento de mi padre, ubicado en Río Grande en Condesuyos. Era de madrugada. Para llegar a la casa de los abuelos teníamos que atravesar una acequia que me pareció un río para mis seis años de edad.…


  • Deshojando el amor (15 microrelatos de amor desencadenado)

    Me quiere… No nos miramos de frente nunca. Son miradas dispersas en el día, en medio de conversaciones, a la hora del recreo. No nos conocemos, pero sabemos nuestros nombres y la hora exacta en que nos vamos a casa. En las actuaciones buscamos ponernos frente a frente y ensayar juntos en medio de risas…


  • 357. La distancia entre los dos

    La distancia entre los dos Alguna vez te preguntaste ¿Porqué hacemos diferencias entre nosotros? Cuántas veces has sentido que no encajas, que no estás en la misma línea que los demás, o que piensas distinto… y eso te hace sentir menos importante. En la inmensidad de una ciudad, en la lejanía de un grupo o…


  • 358 La lección

    La lección La clase estaba expectante, mientras el profesor dirigió estas palabras a sus alumnos: «Al verlos a ustedes recuerdo a Julia. Su vida no fue glamorosa como muchos piensan: no asistía a las fiestas cuyas invitaciones llegan con nombre propio cuando estás en un medio periodístico, ni siquiera a los almuerzos que organizaban para…


  • 360. Cuarto Rey Mago

    #365CuentosRegresivos 360. Cuarto Rey Mago Dicen las leyendas que hubo un cuarto mago: un joven adulto y rico que había abandonado su casa paterna en Oriente para salir en busca de la mayor sabiduría de la Tierra. Estando de vacaciones en casa de Melchor, se enteró de las predicciones que junto con Gaspar y Baltasar…


  • 362. El viejo de la redacción

    #365CuentosRegresivos 362. El viejo de la redacción —Creo, Fernando, que me pides recordar el estar jugando en la calle y de pronto que se suelta el aguacero, correr a cubrirte y esperar a que pase, la aventura (aunque sin reconocerlo) de subirte al techo a barrer y sentir que enfrentabas a los elementos “¡Epa, venid…


  • 363. El gol secreto

    #365CuentosRegresivos 363. El gol secreto —Señores pasajeros tenemos serios inconvenientes, prepararse para un aterrizaje de emergencia. Tiago no cayó en la desesperación. Antes de embarcarse su novia le dio la noticia que sería padre y tenía la certeza de sería varón. Alguna vez leyó el cuento de un autor argentino donde el personaje iba a…


  • 365. El condimento del recuerdo

    #365CuentosRegresivos 365. El condimento del recuerdo El sol se ocultaba en el Mar Mediterráneo. Intentaba recordarlo, o por lo menos, evocar su rostro. No lo conseguía. Estaba en el mismo hotel en el que pasó las vacaciones hace 20 años con su familia en ese nuevo año. Al tercer día, durante la cena, mientras bebía…


  • Sobre héroes y milagros

    Quiero contarles la historia sobre un héroe. Estábamos un fin de semana mi familia en la playa de La Punta en Camaná en febrero de este año. Alrededor del mediodía los gritos desgarradores de una mujer nos alertaron que algo pasaba. A un costado nuestro un hombre colocó a un bebé en una de las…


  • Creciendo con Mathias: Los deseos y la Luna

    Desde hace algunos días me encanta que mi Papá me hable de la Luna. Me cuenta que está muyyyyyyy lejos, pero que está presente, casi cerquita, en muchas cosas que hacemos. No entiendo todo lo que me cuenta, pero sé que algo tienen que hacer con la agüita de los mares y como los marineros…


  • Creciendo con Mathias: Los Temblores

    Pasó el otro día mientras yo dormía, pues como si la tierra se empezara a despertar de un largo sueño, pues todo se movía. Mi Papá llegó a mi lado porque empezaba a querer llorar, Mi Mami mientras tanto, prendía la luz para poder ver si todo estaba bien y todos juntos nos colocamos en…


  • Para un bravo siempre habrá otro más bravo

    Lo esperó a dos cuadras de su casa, justo en ese callejón estrecho y oscuro entre los dos edificios de departamentos. Con su metro con cuarenta centímetros no causaba miedo, quizá ternura, MÁS con esos lentes de medida. Era la clásica imagen del niño al que golpean en el recreo y le quitan el dinero…


  • La historia de amor de Graciela y Camilo

    —¿Aún recuerdas cómo te enamoré? —preguntó él. —¡Claro! No me gustabas al principio, hasta creí que eras un odioso por cómo te comportabas y hasta me ignorabas, pero luego, no sé, puede ser que me gustara tu forma de hablar así tan seguro de ti, eras algo inocente para expresarte, no me malinterpretes, es que…


  • El chupacabras atacará de nuevo

    El novio de la hija mayor de la familia era un gringo alto con mirada fría. El primer error que rompió el hielo de su llegada fue decirle “inglés”. Allí entró en una explicación del porqué Escocia era el mejor país no independizado del mundo y que los “usurpadores”, como llamaba a los ingleses acompañada…


  • La vida en 10 minutos

    —Maestro a la calle San Francisco con Moral. —Ya señor seis soles nomás. —Cuanto se demora porque estoy apurado, tengo 10 minutos para llegar. —Llegaremos tranquilos es lo más importante ¿No cree? En 10 minutos nos podemos morir si nos apresuramos demasiado. Póngase su cinturón y deje que le cuente porqué es que es mejor…


  • Retroceder… ¡Imposible!

      La cosa va bien, has caminado sin encontrarte con nadie desde tu casa hasta la tienda y estás de regreso. Es un pueblo nuevo, no conoces a nadie. Los primeros días evadiste con maestría a varios posibles contrincantes y adversarios, chicos de tu edad que podrían atacarte solo por el hecho de ser tú…


  • Creciendo con Mathias: El olor a la felicidad

    Mi mami tiene el olor a la felicidad. Claro, dirán que yo, como un niño pequeño, no sé que es la verdadera felicidad, porque no he vivido ni he experimentado muchas cosas en mi cortita vida. Pero, vamos a ver: ¿Qué es la felicidad?. Unos me dirán que es comer. Claro, ustedes podrán comer muchas…


  • La palabra que no existe

    La cantante paseaba entre los pabellones del cementerio en pleno domingo, Día de las Madres, cuando divisó a un posible cliente. —Señora ¿Quiere que le cante algo a su madrecita?, hoy por el Día de la Madre tengo rancheras de Juan Gabriel, o si quiere alguna de Roberto Carlos, canciones de José José, usted dígame…


  • Mamá… ¿Soy malo?

    El niño, aprovechando un silencio prolongado en la mesa después del almuerzo preguntó: —Mamá… ¿Soy malo? —¿Por qué piensas eso hijo? —Es que así lo siento, no sé, a veces pienso que por eso me porto mal y te hago renegar, que por eso no tengo amigos y nadie me quiere. A veces me siento…


  • ¡Hasta luego amiga!

    Yo no sabía que se iba una gran amiga de mi familia. Me tomó por sorpresa la noticia. Deben saber que para un niño como yo de casi TRES años, pues hacer amistades es importante, no a cualquiera se le regala una gran sonrisa o un abrazo, no señor. Para hacerme amigo de Regina, pasó…


  • Los huecos en el balcón

    Un zumbido despierta al pequeño. La puerta al patio interior (y a las escaleras) no estaba bien trancada…


  • El material del que está hecho el universo

    El pasado es irremediable, no se cambia por más que intentes. Es un barco que ya zarpó, solo tienes control sobre tu presente y depende de este lo que resulte el futuro. Y existe esa foto. En ella está mi madre, bella y joven. Siempre fue, es y será así para mí. Está la foto…


  • Los colores

      Juanito M. me llamaba las tardes de los sábados a su casa a jugar. Era un amigo que conocí en el jardín de niños. Llegaba hasta el techo trasero de su vivienda inmensa y me llamaba a grandes voces hasta mi casita de pocos cuartos y gran huerta. Yo iba contento porque sus juguetes…


  • Paloma

    Después de un drama familiar, llegué con mi madre a Villa Rica, pueblo cafatalero ubicado en el centro del país, en plena ceja de selva de Pasco. Ella hacía su SERUMS, su servicio rural antes de optar por el título profesional de obstetra. No haré largo el tema, pero debo confesar que fue uno de…


  • Las alas

    Era una bicicleta Goliat serie Bronco, de segunda generación en montañeras, con 18 cambios, cachos y suspensión delantera. Lo más bello era que estaba pintada de blanco en fondo, con grafitis en líneas aleatorias de colores fosforescentes, pero de aquellos chéveres, no verdes ni amarillos, sino violetas, fucsias, rojos… Sin pensarlo le puse de nombre…


  • Frazadazo

    Cuando le dictaminaron nueve meses de prisión preventiva en el Penal de Socabaya, sintió que todo se le derrumbaba. Regresaría al lugar de donde salió el 2005. Por reincidente lo pondrían en el Pabellón D. Durante todo el día sufrió un colapso estomacal que lo llevó a estar pegado a la letrina del baño comunitario.…


  • Un Ángel en el Cielo

    Mi Papá está triste. Hace muchos días atrás se enteró que uno de sus amigos que dice vive en un país grande, muy grande llamado Brasil, estuvo enfermito de la misma cosa mala que le dio a la bisabuelita Hilaria, esa que le hizo caer el cabellito. Cuando contó eso a Mamá estuvo algo triste…